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sobre Peñalsordo
Pueblo conocido por la fiesta de la Octava del Corpus; situado cerca del embalse de la Serena con paisaje montañoso
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El turismo en Peñalsordo tiene mucho que ver con su posición dentro de La Serena, una comarca marcada por grandes horizontes y explotaciones ganaderas extensivas. El municipio se sitúa en el extremo oriental de la provincia de Badajoz, en una zona donde la dehesa empieza a mezclarse con paisajes más abiertos de penillanura. Hoy viven aquí algo más de 800 personas, y el ritmo del lugar sigue bastante ligado a los ciclos del campo.
El paisaje que rodea a Peñalsordo está formado por dehesas de encinas y alcornoques, resultado de siglos de manejo humano del monte mediterráneo. No es un bosque cerrado: los árboles aparecen espaciados, dejando paso a pastos donde tradicionalmente se cría ganado. Ese mismo equilibrio explica buena parte de la economía local.
En el núcleo urbano predominan las casas de una o dos alturas, con muros de mampostería y fachadas encaladas. No hay grandes conjuntos monumentales, pero el pueblo conserva una arquitectura funcional muy ligada a la vida agrícola. En el centro se levanta la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, un edificio levantado en distintas fases. Más que por su tamaño, llama la atención porque articula la plaza y la vida cotidiana del pueblo.
La dehesa alrededor del pueblo
Los alrededores de Peñalsordo son terreno de caza y de ganadería desde hace generaciones. Al amanecer no es raro ver movimiento de fauna en las zonas más tranquilas: ciervos, jabalíes y bastantes aves. Con el calor del día la actividad baja mucho, algo habitual en este tipo de paisaje abierto.
A cierta distancia del casco urbano se encuentra la ermita del Cristo de la Misericordia. El edificio es sencillo, pero su ubicación permite entender bien el relieve suave de La Serena: lomas largas, dehesas y caminos de tierra que se pierden hacia otras fincas.
Caminos rurales y observación de aves
Varias pistas agrícolas y caminos ganaderos salen del pueblo hacia las dehesas. No todos están señalizados como rutas, pero se utilizan con frecuencia para caminar o recorrerlos en bicicleta. Si no se conoce la zona, conviene preguntar antes en el propio pueblo o consultar un mapa.
La comarca tiene una presencia notable de aves propias de estos ecosistemas. Rapaces pequeñas, rabilargos o abubillas aparecen con facilidad en los meses templados, sobre todo en las primeras horas del día.
Cocina de tradición ganadera
La cocina local responde a lo que ha dado siempre el entorno. Los productos de la matanza siguen teniendo peso en muchas casas, y en la zona es habitual encontrar quesos de cabra y miel procedente de explotaciones cercanas. El cerdo ibérico también forma parte del paisaje de la dehesa, alimentado durante la montanera cuando hay bellota.
En pueblos de este tamaño la oferta cambia mucho según la época del año y la presencia de gente de fuera, algo común en buena parte de la España rural.
Fiestas y calendario local
Las celebraciones principales giran en torno a la parroquia y a la ermita del Cristo. En agosto se celebran las fiestas patronales dedicadas a Nuestra Señora de la Asunción, cuando el pueblo suele reunir a muchos vecinos que viven fuera durante el resto del año.
La romería del Cristo de la Misericordia se celebra tradicionalmente en septiembre y recorre los caminos que llevan hasta la ermita. También durante la Semana Santa salen procesiones por las calles del casco urbano, siguiendo una tradición muy arraigada en esta parte de Extremadura.
Antes de ir
Peñalsordo es un pueblo pequeño y se recorre andando sin dificultad. Los alrededores merecen algo más de tiempo, sobre todo si interesa entender cómo funciona la dehesa y la ganadería extensiva que define el paisaje de La Serena. Para moverse por caminos rurales, lo más práctico suele ser informarse primero en el propio pueblo.