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sobre Acehúche
Conocido por sus famosas Carantoñas y su queso de cabra; situado cerca del Tajo en un entorno de dehesa extremeña
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Acehúche tiene algo más de 800 habitantes. No es grande y se recorre rápido. Llegas por la carretera comarcal que conecta Moraleja con Ceclavín y el pueblo aparece de golpe, en una loma sobre el valle del Alagón.
Aparcar no suele ser problema. Lo más cómodo es dejar el coche en las calles de la parte baja y subir andando hacia la iglesia. En verano aprieta el calor y las cuestas se notan, así que mejor venir a primera hora o al final de la tarde.
Lo que hay que ver (y lo que no)
La referencia es la iglesia de San Juan Bautista, arriba del todo. El edificio actual es del siglo XVII, aunque parece que se levantó sobre uno anterior. Nada espectacular dentro, pero desde el entorno de la iglesia hay buenas vistas de la dehesa que rodea el pueblo.
Cerca está el lugar donde estuvo el antiguo fuerte de la Savoche. Hoy no esperes murallas ni bastiones claros. Queda integrado en el casco urbano y cuesta imaginar que aquello fue una fortificación ligada a las guerras con Portugal.
Bajando por las calles principales aparecen dos ermitas: la del Cristo y la de Santa María, esta última junto al cementerio. Son construcciones sencillas, muy de pueblo. Se entra, se mira un momento y poco más.
El ayuntamiento ocupa la antigua Casa de la Encomienda de la Orden de Alcántara. Aquí se gestionaban tierras y tributos de la orden en la zona. El edificio se conserva bien, aunque por fuera pasa bastante desapercibido si no sabes lo que fue.
Las Carantoñas: el día grande
El 20 de enero, día de San Sebastián, Acehúche cambia por completo. Llegan coches de toda la comarca y cuesta moverse por el centro.
Los protagonistas son las carantoñas: hombres cubiertos con pieles de cabra, máscara de madera y cencerros. Recorren las calles haciendo ruido mientras acompañan la procesión. La escena es bastante intensa, sobre todo cuando el sonido de los cencerros llena las calles estrechas.
La fiesta tiene reconocimiento turístico regional y aquí se la toman muy en serio. Si vienes ese día, llega pronto y deja el coche en la entrada del pueblo. A media mañana ya está todo lleno.
Comer y beber (lo que hay)
No esperes mucha oferta. Hay algunos bares donde tomar algo y poco más.
Aquí es más lógico probar productos de la zona. El más conocido es el queso de Acehúche, hecho con leche de cabra y con bastante carácter. También aparece el cerdo ibérico de la dehesa y, en algunas casas, todavía se hace vino pitarra.
Si buscas una comida más formal, suele ser más fácil encontrarla en Moraleja u otros pueblos cercanos.
Cuándo ir (y cuándo no)
Enero es la fecha clara por las Carantoñas.
También hay movimiento en primavera con la romería de la Virgen del Cerro y las fiestas de San Juan en junio. Fuera de esos días, Acehúche funciona como cualquier pueblo tranquilo de la zona: calles limpias, cigüeñas en los postes y poco tráfico.
En verano el calor es serio. Las calles tienen poca sombra y a mediodía no apetece andar. Otoño y finales de invierno suelen ser momentos más llevaderos para pasear por la dehesa.
Consejo final
Acehúche se ve rápido. Sube a la iglesia, da una vuelta por las calles del centro y mira el paisaje alrededor.
Si te interesa el folclore, ven el día de las Carantoñas. Si no, tómalo como una parada breve mientras recorres la zona del Alagón. Una hora larga suele ser suficiente.