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sobre Cadalso
Localidad tranquila en la Sierra de Gata rodeada de pinares y con una casa fuerte histórica
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En el corazón de la comarca de Sierra de Gata, donde las tierras extremeñas se funden con la frontera portuguesa, se alza Cadalso, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 414 habitantes, este enclave a 438 metros de altitud se presenta como un refugio perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo acelerado de la vida moderna y sumergirse en la autenticidad de la Extremadura rural.
La primera impresión de Cadalso es la de un pueblo que ha sabido conservar su esencia sin renunciar a la calidez de sus gentes. Sus calles empedradas, flanqueadas por casas de granito y pizarra, narran historias de pastores y agricultores que durante siglos han moldeado este paisaje de dehesas y olivares. La piedra, protagonista indiscutible de su arquitectura, no solo define el carácter constructivo del pueblo, sino que también conecta este territorio con la tradición cantesa que ha dado nombre a toda la comarca.
El silencio que envuelve Cadalso durante las primeras horas del día, apenas roto por el tintineo de las esquilas o el canto de los gallos, invita a caminar sin prisa y a descubrir los pequeños tesoros que guarda esta joya rural de la provincia de Cáceres.
Qué ver en Cadalso
El patrimonio de Cadalso, aunque modesto en dimensiones, resulta auténtico y representativo de la arquitectura tradicional de Sierra de Gata. La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, constituye el elemento más destacado del conjunto histórico-artístico local. Su construcción en granito, material omnipresente en la comarca, presenta elementos propios del estilo popular extremeño, con una torre campanario que se erige como referente visual del pueblo.
Paseando por el casco urbano, merece especial atención la arquitectura popular serrana, caracterizada por el uso de la piedra de granito en muros y esquinas, combinada con entramados de madera y cubiertas de teja árabe. Las casas tradicionales, muchas de ellas con balcones de hierro forjado y patios interiores, conforman un conjunto urbano armonioso que invita a la contemplación.
El entorno natural de Cadalso ofrece paisajes típicos de la penillanura cacereña, donde las dehesas de encinas y robles se alternan con pequeñas huertas y olivares centenarios. Los alrededores del pueblo proporcionan excelentes miradores naturales desde los que contemplar la vastedad del territorio serrano, especialmente bellos durante los atardeceres, cuando la luz dorada baña las piedras del pueblo.
Qué hacer
Cadalso se presenta como un punto de partida ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. Los senderos que parten del pueblo permiten adentrarse en las dehesas circundantes, donde es posible observar la fauna autóctona y disfrutar de la tranquilidad del medio rural extremeño. Las rutas a pie conectan con otros núcleos de la comarca, ofreciendo la posibilidad de realizar caminatas de media o larga distancia.
La gastronomía local merece una mención especial, basada en los productos de la tierra y en recetas transmitidas de generación en generación. Los platos tradicionales incluyen guisos de cabrito, migas extremeñas, y productos derivados del cerdo ibérico, todo ello regado con los caldos de la comarca. Los dulces caseros, especialmente durante las épocas festivas, representan una auténtica tentación para el paladar.
La recolección de setas en otoño constituye una actividad muy arraigada entre los habitantes locales, y los visitantes pueden aprender sobre las especies comestibles de la zona acompañados por conocedores del terreno. Asimismo, la observación de aves encuentra en los alrededores de Cadalso un escenario privilegiado, especialmente durante los períodos migratorios.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cadalso gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales y a las actividades propias del ciclo agrícola y ganadero. Las fiestas patronales en honor a San Pedro se celebran a finales de junio, coincidiendo con el santoral, y constituyen el momento de mayor actividad social del pueblo, cuando los emigrantes regresan para reencontrarse con sus raíces.
Durante la Semana Santa, Cadalso mantiene viva la tradición de las procesiones, adaptadas a las dimensiones del pueblo pero conservando toda su solemnidad y significado religioso. Las celebraciones navideñas, por su parte, recuperan costumbres ancestrales como los villancicos tradicionales y las representaciones del Belén viviente.
En agosto, coincidiendo con el período vacacional, se organizan actividades culturales y recreativas que animan las noches de verano, incluyendo verbenas populares y actividades para todas las edades.
Información práctica
Para llegar a Cadalso desde Cáceres, la capital provincial, hay que recorrer aproximadamente 90 kilómetros por la A-66 en dirección norte hasta Plasencia, y desde allí tomar la EX-204 hacia la comarca de Sierra de Gata. El trayecto, de algo más de una hora, permite disfrutar de los paisajes típicos de la penillanura extremeña.
una de las mejores época para visitar Cadalso es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el entorno natural muestra sus mejores colores. El verano, aunque más caluroso, ofrece la ventaja de una mayor actividad social y festiva.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y por los senderos rurales. Los visitantes interesados en la fotografía encontrarán en las primeras horas de la mañana y durante el atardecer los momentos más propicios para capturar la esencia de este rincón extremeño.