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sobre Aldea del Cano
Punto estratégico en la Vía de la Plata con restos romanos y arquitectura popular bien conservada; parada habitual de peregrinos
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Aldea del Cano es un pueblo pequeño de la comarca de Sierra de Montánchez, en plena dehesa extremeña. Está cerca de la antigua Vía de la Plata, y esa huella se nota tanto en el paisaje como en la forma de entender el camino: aquí se viene a pasear, mirar alrededor y bajar el ritmo.
Qué ver en Aldea del Cano
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción marca el perfil del casco urbano. Merece una vuelta por su exterior y, si está abierta, entrar para ver sus elementos artísticos.
El resto se entiende andando: calles tranquilas, casas de arquitectura tradicional con granito y forja, y esa sensación de pueblo de paso que ha ido creciendo junto a la ruta histórica.
En las afueras manda la dehesa, con encinas y ganado. Es el mejor escenario para un paseo corto al atardecer o una caminata más larga si te apetece campo de verdad. En los alrededores también aparecen miliarios y trazas de calzada vinculadas a la Vía de la Plata, hoy convertida en ruta para senderistas y peregrinos.
Qué hacer
- Paseos por caminos de dehesa (mejor con luz suave, mañana o última hora).
- Observación de aves: rapaces y aves ligadas al encinar se ven con facilidad si vas en silencio.
- Cicloturismo por carreteras secundarias hacia los pueblos cercanos, con poco tráfico.
En mesa, manda el recetario de siempre: productos de la dehesa, migas, sopas frías y dulces caseros cuando los hay.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de agosto giran en torno a la Asunción, con actos religiosos y ambiente de pueblo. En invierno, la matanza sigue siendo una práctica familiar; a veces se refleja en jornadas gastronómicas.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro y alrededores de la iglesia.
- Vuelta corta por un camino de dehesa a las afueras para ver el paisaje.
- Si te interesa la historia, busca algún hito de la Vía de la Plata en el entorno.
Mejor época
Primavera y otoño: temperaturas más llevaderas y dehesa más agradecida. Verano: calor a mediodía; planifica la visita a primeras horas o al final de la tarde.