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sobre Jerez de los Caballeros
Ciudad templaria y cuna de conquistadores (Núñez de Balboa); impresionante conjunto monumental de torres barrocas y murallas
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En la comarca de Sierra Suroeste de Extremadura, donde las dehesas se extienden hasta el horizonte y los alcornoques dibujan un paisaje de postal, se alza Jerez de los Caballeros. Esta villa de 9.196 habitantes, situada a 506 metros de altitud, conserva uno de los conjuntos monumentales más impresionantes de la provincia de Badajoz, dominado por torres templarias que narran siglos de historia.
El apellido "de los Caballeros" no es casualidad: esta localidad fue sede de la Orden del Temple y posteriormente de la Orden de Santiago, dejando una huella imborrable en sus calles empedradas y monumentos. Pasear por Jerez es como hojear un libro de historia al aire libre, donde cada piedra cuenta episodios de reconquista, órdenes militares y tradiciones que perviven hasta nuestros días.
Qué ver en Jerez de los Caballeros
La Fortaleza Templaria constituye el corazón histórico de la villa, con sus imponentes torres que se recortan contra el cielo extremeño. La Torre del Homenaje, conocida como Torre Sangrienta, evoca los episodios más dramáticos de la historia templaria. Desde aquí, las vistas panorámicas sobre la comarca son espectaculares, especialmente al atardecer cuando la luz dorada baña las dehesas circundantes.
El patrimonio religioso de Jerez es extraordinario. La Iglesia de San Miguel Arcángel, con su torre barroca de azulejos que se ha convertido en símbolo de la villa, destaca por su elegante perfil y su rica decoración interior. La Iglesia de San Bartolomé, de origen mudéjar, alberga retablos de gran valor artístico, mientras que la Iglesia de Santa Catalina completa la trilogía de templos que configuran el skyline jerezano.
El Convento de Aguasantas, situado en un paraje natural de singular belleza, ofrece un remanso de paz junto a sus fuentes naturales. Este conjunto conventual, rodeado de vegetación, invita al recogimiento y la contemplación.
El casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, despliega casas señoriales con fachadas encaladas, rejas de forja y patios andaluces que reflejan la influencia del sur peninsular. La Plaza de España actúa como centro neurálgico, rodeada de soportales y edificios nobles que testimonian el pasado esplendor de la villa.
Qué hacer
Los amantes del senderismo encuentran en los alrededores de Jerez un territorio privilegiado. Las rutas por las dehesas permiten descubrir el ecosistema típico extremeño, donde encinas y alcornoques cobijan ganado ibérico en libertad. El Camino de Santiago, en su variante de la Vía de la Plata, atraviesa la comarca ofreciendo una experiencia única para los peregrinos.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos ibéricos ocupan un lugar protagonista, desde el jamón hasta el lomo embuchado, pasando por la morcilla y el chorizo. Los guisos tradicionales como la caldereta de cordero o las migas extremeñas se pueden degustar en las tabernas del casco histórico, acompañados de vinos de la tierra.
Para los interesados en la historia, las visitas guiadas al conjunto monumental permiten profundizar en el legado templario y santiaguista. Los centros de interpretación ofrecen información detallada sobre la evolución urbana y las tradiciones locales.
Los talleres de artesanía tradicional, especialmente los relacionados con el cuero y la forja, mantienen vivos oficios centenarios. Algunos artesanos abren sus talleres a los visitantes, mostrando técnicas transmitidas de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Jerez combina fervor religioso y alegría popular. Las fiestas patronales en honor a San Bartolomé se celebran en agosto con procesiones, actuaciones folklóricas y degustaciones gastronómicas que atraen a visitantes de toda la región.
La Semana Santa jerezana destaca por su sobriedad y emotividad. Las procesiones recorren las calles empedradas del casco histórico, creando un ambiente de profundo recogimiento. La fiesta del Corpus Christi engalana las calles con alfombras florales y altares domésticos de gran belleza.
En febrero, los Carnavales llenan las calles de color y música, mientras que las fiestas de San Miguel, en septiembre, combinan tradición religiosa con actividades culturales y gastronómicas.
Información práctica
Desde Badajoz, Jerez de los Caballeros se encuentra a 86 kilómetros por la A-66 y posteriormente la EX-112, un trayecto de aproximadamente una hora que discurre por paisajes típicamente extremeños. La villa cuenta con conexiones regulares por carretera con las principales ciudades de la región.
una de las mejores época para visitar Jerez es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza circundante muestra todo su esplendor. Los meses de abril y mayo son especialmente recomendables por la floración de las dehesas.
Para una visita completa, se recomienda dedicar al menos una jornada completa, aunque quienes deseen profundizar en el entorno natural y las tradiciones locales pueden alargar su estancia fácilmente. La villa ofrece opciones de alojamiento en el casco histórico, permitiendo experimentar la tranquilidad de una auténtica villa extremeña.