Artículo completo
sobre Ceclavín
Villa rodeada de ríos con un rico patrimonio arquitectónico y tradiciones arraigadas
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca Tajo-Salor, donde las dehesas extremeñas se extienden hasta el horizonte, se alza Ceclavín, un pueblo que conserva intacto el sabor de la Extremadura más auténtica. Con sus 1.779 habitantes y situado a 322 metros de altitud, este municipio cacereño representa la esencia del turismo rural, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente y las tradiciones permanecen vivas en cada rincón.
Las calles de Ceclavín invitan al paseo sosegado, descubriendo en cada esquina los vestigios de una historia que se remonta siglos atrás. Sus casas encaladas, sus plazas sombreadas y el entorno natural que lo rodea, compuesto por extensas dehesas de encinas y alcornoques, crean un ambiente perfecto para desconectar del bullicio urbano y sumergirse en la tranquilidad de la Extremadura profunda.
Qué ver en Ceclavín
El patrimonio religioso de Ceclavín tiene su máximo exponente en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construcción que destaca por su arquitectura tradicional extremeña y que constituye el centro neurálgico de la vida espiritual del pueblo. Su interior alberga elementos artísticos de valor que merecen una visita pausada.
Paseando por el casco urbano, los visitantes pueden admirar la arquitectura popular típica de la comarca, con viviendas que mantienen la estructura tradicional de patios interiores y fachadas encaladas. La Plaza Mayor se convierte en punto de encuentro y observación de la vida cotidiana del municipio.
Los amantes de la naturaleza encontrarán en los alrededores de Ceclavín un paisaje característico de la penillanura cacereña. Las dehesas que circundan el pueblo ofrecen un ecosistema único donde conviven encinas centenarias, alcornoques y una fauna variada que incluye jabalíes, ciervos y numerosas especies de aves. Estos parajes son ideales para la observación de la naturaleza y la fotografía de paisajes.
Qué hacer
Ceclavín se presenta como un destino perfecto para el turismo activo y la desconexión. Las rutas de senderismo por las dehesas permiten conocer de cerca este ecosistema mediterráneo único, donde los visitantes pueden observar el aprovechamiento sostenible que durante siglos han hecho sus habitantes de la encina y el alcornoque.
La gastronomía local constituye una experiencia imprescindible. Los productos derivados del cerdo ibérico, criado en las dehesas circundantes, ofrecen sabores auténticos que definen la cocina extremeña. Las migas, el gazpacho extremeño, los quesos de cabra y las conservas caseras forman parte de una tradición culinaria que se mantiene viva en los hogares del pueblo.
Los aficionados a la micología encontrarán en otoño una actividad especialmente atractiva, ya que las dehesas de la zona son propicias para la aparición de diversas especies de setas comestibles, siempre bajo la supervisión y conocimiento de expertos locales.
La observación de aves cobra especial importancia en Ceclavín, situado en una zona de paso migratorio. Especies como grullas, cigüeñas y diversas rapaces pueden observarse según la época del año, convirtiendo el municipio en un punto de interés ornitológico.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Ceclavín mantiene vivas las tradiciones extremeñas más arraigadas. Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción se celebran a mediados de agosto, combinando actos religiosos con actividades populares que congregan a vecinos y visitantes.
En primavera, las romerías y celebraciones religiosas menores marcan el ritmo de la vida social del pueblo, mientras que durante el otoño se suceden las festividades relacionadas con la matanza del cerdo y la recolección, momentos que reflejan la conexión profunda entre los habitantes y su entorno natural.
Las noches de verano cobran especial protagonismo con verbenas y actividades al aire libre que aprovechan las temperaturas más suaves, creando un ambiente festivo que invita a la participación y al encuentro entre locales y visitantes.
Información práctica
Ceclavín se encuentra a 35 kilómetros al oeste de Cáceres capital, siguiendo la carretera EX-207 en dirección a Garrovillas de Alconétar. El acceso es sencillo y está bien señalizado, atravesando un paisaje de dehesas que ya anticipa el carácter del destino.
La mejor época para visitar Ceclavín es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus mejores colores. El otoño resulta especialmente atractivo para los amantes de la micología y la observación de la fauna.
Para los visitantes es recomendable contactar previamente con los habitantes locales para conocer las mejores rutas de senderismo y los puntos de interés natural menos conocidos. La hospitalidad extremeña garantiza una acogida cálida y consejos útiles para disfrutar al máximo de la estancia.
El pueblo cuenta con servicios básicos y es aconsejable aprovechar la visita para conocer otros municipios cercanos de la comarca Tajo-Salor, creando una ruta por esta zona menos conocida pero igualmente atractiva de Extremadura.