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sobre Herreruela
En plena Sierra de San Pedro; paraíso para los amantes de la caza y la naturaleza
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Herreruela, en la comarca Tajo-Salor (Cáceres), es un pueblo pequeño y tranquilo, rodeado de dehesas y olivares. Con 321 habitantes, aquí el viaje va de caminar despacio, mirar el paisaje y charlar un rato en la plaza. El topónimo recuerda su pasado ligado a oficios tradicionales como la herrería; hoy se conserva ese aire de localidad trabajadora, sin prisas.
Qué ver en Herreruela
En el centro, la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora marca el perfil del pueblo, con una arquitectura sobria y una torre visible desde varios puntos. Merece la pena pasear sin rumbo por las calles, fijándose en la arquitectura popular: casas encaladas, muros de piedra, patios y corrales que aún cuentan mucho de la vida rural.
A las afueras, el paisaje manda. La dehesa —encinas, alcornoques y pastos— cambia de tono según la estación. Cerca discurre el río Salor, con tramos de vegetación de ribera (fresnos, sauces, adelfas) y aves asociadas al agua, como garzas y martines pescadores.
Qué hacer
Los caminos rurales y vías pecuarias de alrededor permiten salir a andar entre dehesa y olivar, con opciones de avistar fauna (ciervos, jabalíes y rapaces). Si te gusta la fotografía, busca la primera y la última luz del día: el campo se vuelve dorado y el blanco de las fachadas gana textura.
En mesa, lo habitual en la zona: migas, caldereta, gazpacho extremeño, embutidos ibéricos y aceite de oliva virgen extra local.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el casco urbano: plaza, iglesia y calles cercanas.
- Salida corta por un camino a las afueras para asomarte a la dehesa y al olivar.
Mejor época
Primavera y otoño, por temperaturas más suaves y por cómo cambia el color del campo. En verano, mejor evitar las horas centrales del día si vas a caminar.