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sobre Alburquerque
Impresionante villa medieval fronteriza dominada por el Castillo de Luna; conserva un barrio gótico judío y un entorno de dehesas y corcho
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En la comarca de Tierra de Badajoz, entre dehesas y frontera portuguesa, Alburquerque se encarama a un cerro y vive a la sombra del Castillo de Luna. Con algo más de 5.000 habitantes, mantiene ese aire de villa fronteriza: calles empedradas, granito y una silueta medieval que se ve desde lejos.
Qué ver en Alburquerque
El Castillo de Luna (siglo XIII) domina el conjunto. Sus murallas y torres de granito aguantan con aplomo el paso del tiempo y, si subes, la panorámica sobre la Sierra de San Pedro y la dehesa compensa el esfuerzo.
En el casco histórico, la Iglesia de Santa María del Mercado mezcla gótico tardío y elementos renacentistas. Merece la pena fijarse en los detalles de fábrica y en su presencia en el perfil del pueblo.
El llamado Barrio Gótico se recorre a pie, sin prisa: callejas estrechas, casas con escudos, y tramos donde aún se intuye el trazado defensivo. La Plaza de España sigue siendo punto de encuentro, con soportales y arquitectura popular.
Completa el paseo la Ermita de la Soledad y los restos de muralla que todavía ciñen parte del núcleo antiguo.
Qué hacer
Alburquerque es buena base para caminar por la Sierra de San Pedro. Hay rutas por dehesa donde, con paciencia y prismáticos, se pueden ver grandes rapaces.
La subida al castillo se puede enlazar con un paseo por los alrededores del cerro, entre encinas y miradores naturales. Y la cercanía de Portugal anima a plantear una escapada transfronteriza en el mismo viaje.
En la mesa mandan los productos de dehesa: cerdo ibérico, migas, gazpacho de pastor y quesos de cabra de la zona.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales de Nuestra Señora de Carrión se celebran a mediados de septiembre. La Semana Santa se vive con especial recogimiento en el casco histórico, y la Romería de San Isidro en mayo reúne al pueblo en el campo. En verano, el castillo suele servir de escenario para actividades culturales.
Mejor época
Primavera y otoño son los momentos más agradables para pasear y caminar: temperaturas más llevaderas y dehesa en su mejor tono. En verano conviene evitar las horas centrales del día si vas a subir al castillo o hacer rutas; en invierno, el frío y el viento en lo alto se notan.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco antiguo hasta la Plaza de España.
- Subida al Castillo de Luna para ver el pueblo desde arriba.
- Bajada por las calles del Barrio Gótico, buscando escudos y rincones de granito.
Información práctica
Desde Badajoz, se llega por la N-521 en dirección a Portugal (unos 45 km). Lleva calzado cómodo: hay cuestas y adoquín. El municipio dispone de área de autocaravanas y zonas de aparcamiento para dejar el coche y moverse andando.