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sobre Badajoz
Capital de provincia y mayor ciudad de Extremadura; fronteriza con Portugal y famosa por su Alcazaba árabe y su sistema de fortificaciones abaluartadas
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En la frontera con Portugal, donde el río Guadiana serpentea pausadamente hacia el Atlántico, se alza Badajoz como una ciudad puente entre culturas, historias y tradiciones. Con más de 150.000 habitantes, esta capital extremeña es mucho más que un lugar de paso: es un destino que invita a descubrir siglos de historia reflejados en sus murallas árabes, sus calles empedradas y sus plazas llenas de vida.
A 184 metros de altitud sobre la vega del Guadiana, Badajoz se presenta como una ciudad de contrastes, donde la monumentalidad de su patrimonio histórico convive con una vibrante vida cultural y gastronómica. Sus orígenes árabes, su pasado fronterizo y su carácter acogedor hacen de esta urbe un lugar perfecto para perderse durante unos días y descubrir la esencia más auténtica de Extremadura.
La proximidad con Portugal añade un aire cosmopolita a esta ciudad que ha sabido conservar su identidad mientras abraza las influencias vecinas, creando una atmósfera única que cautiva tanto a quienes buscan historia como a los amantes de la buena mesa y las tradiciones populares.
Qué ver en Badajoz
La Alcazaba de Badajoz constituye el corazón histórico de la ciudad y uno de los recintos fortificados árabes más extensos de Europa. Esta imponente fortaleza del siglo IX ofrece unas vistas espectaculares sobre el río Guadiana y alberga en su interior el Museo Arqueológico Provincial, donde se puede realizar un fascinante viaje por la historia de la región.
El Puente de Palmas, con sus característicos arcos de piedra, se ha convertido en el símbolo de la ciudad. Este puente del siglo XVI conecta el casco histórico con los barrios más modernos y constituye un excelente mirador para contemplar tanto la Alcazaba como el discurrir del Guadiana.
La Catedral de San Juan Bautista sorprende por su particular arquitectura, que combina elementos góticos con influencias renacentistas. Su torre campanario domina el skyline del centro histórico y su interior alberga valiosas obras de arte sacro.
El Museo de la Ciudad y el Museo de Bellas Artes permiten profundizar en la rica historia local y contemplar importantes colecciones artísticas, mientras que el Teatro López de Ayala, uno de los más antiguos de España, mantiene viva la tradición cultural de la ciudad.
No puede faltar un paseo por el Parque de Castelar, un pulmón verde que invita al descanso, y por las calles del barrio de la Judería, donde aún se respira el ambiente medieval entre casas encaladas y rincones con historia.
Qué hacer
Los alrededores de Badajoz ofrecen múltiples posibilidades para el turismo activo. Las rutas de senderismo por la ribera del Guadiana permiten disfrutar de paisajes fluviales únicos, especialmente recomendables durante el amanecer o el atardecer.
La gastronomía local merece una atención especial, con platos tradicionales como las migas extremeñas, el cordero a la caldereta o las deliciosas tapas que acompañan los vinos de la Tierra de Barros. Los mercados tradicionales y las tabernas del centro histórico son uno de los mejores escaparate para degustar estos sabores auténticos.
La proximidad con Portugal convierte a Badajoz en el punto de partida perfecto para excursiones transfronterizas. Ciudades portuguesas como Elvas, declarada Patrimonio de la Humanidad, se encuentran a escasos kilómetros.
Los amantes del turismo cultural pueden aprovechar las numerosas exposiciones temporales y eventos que se celebran en los espacios museísticos de la ciudad, así como los conciertos y representaciones teatrales que programan regularmente los teatros locales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo pacense está marcado por celebraciones que reflejan el carácter alegre y hospitalario de sus habitantes. Los Carnavales de febrero llenan las calles de música, colorido y diversión, convirtiéndose en una de las citas más esperadas del año.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las calles históricas creando una atmósfera de recogimiento y belleza. Las cofradías locales mantienen vivas tradiciones centenarias.
En junio se celebra la Feria de San Juan, que transforma la ciudad en un gran tablao flamenco al aire libre, con casetas, espectáculos y la tradicional gastronomía extremeña como protagonista.
Las fiestas del Almossassa en septiembre rememoran el pasado árabe de la ciudad con recreaciones históricas, mercados medievales y actividades culturales que transportan a los visitantes a la época del Al-Andalus.
Información práctica
Badajoz cuenta con excelentes conexiones por carretera. La autopista A-5 conecta directamente con Madrid en aproximadamente 4 horas, mientras que la A-66 facilita el acceso desde el norte peninsular. La estación de tren ofrece servicios regulares hacia las principales capitales españolas.
El aeropuerto de Badajoz, aunque con vuelos limitados, puede ser una opción para determinados trayectos, si bien muchos visitantes optan por volar hasta Madrid o Sevilla y continuar por carretera.
una de las mejores época para visitar Badajoz es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y permiten disfrutar cómodamente de los paseos por el casco histórico y las actividades al aire libre.
Para aprovechar al máximo la visita, se recomienda dedicar al menos dos días completos a la ciudad, lo que permite conocer sin prisas tanto el patrimonio monumental como disfrutar de la rica oferta gastronómica y cultural que caracteriza a esta hospitalaria ciudad extremeña.