Artículo completo
sobre Villar del Rey
Pueblo famoso por sus canteras de pizarra y el embalse de Peña del Águila; entorno natural de dehesa
Ocultar artículo Leer artículo completo
Villar del Rey es conocido por una cosa muy concreta: los Reyes Magos van casa por casa. Literal. No hay desfile, ni carrozas. Llegan en coche, se bajan, llaman al timbre y entran. Así llevan más de cuarenta años cada cinco de enero. Alguna vez salen en el telediario por eso. El resto del año el pueblo va tranquilo.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
Está a unos treinta kilómetros de Badajoz y a menos de veinte de Alburquerque. La carretera está bien, aunque el último tramo tiene alguna curva cerrada.
El coche se deja donde se pueda. No hay grandes zonas de aparcamiento y el centro se llena rápido. El pueblo se recorre andando en pocos minutos. Si vienes en domingo o en alguna fiesta, madruga.
Lo que hay que ver (y lo que no)
La iglesia de Nuestra Señora del Rosario es del siglo XVI. Está bien conservada, pero la visita es rápida.
Más curioso es el Pozo de las Nieves. Es un pozo de nieve tradicional, construido en el siglo XVII según suele contarse. Básicamente un gran depósito subterráneo donde se almacenaba hielo. Hoy está protegido como Bien de Interés Cultural y a veces lo usan para conciertos o actos porque la acústica funciona bien.
El castillo de Azagala queda a unos tres kilómetros. Hay que acercarse por caminos y andar un poco. No esperes un castillo en pie: quedan restos dispersos. Lo que sí hay es una buena vista de la dehesa alrededor.
La pizarra y el agua
Aquí la pizarra manda. Se ve en fachadas, bancos, bordillos y en muchas casas del casco urbano. Durante siglos se ha sacado de canteras cercanas y sigue formando parte del paisaje del pueblo.
El agua también ha sido clave. En esta zona está el embalse de Peña del Águila, que desde el siglo XIX forma parte del sistema que abastece a Badajoz. Mucha gente en la capital bebe agua que pasa antes por aquí.
Qué se come y cuándo hay movimiento
La comida es la que toca en esta parte de Extremadura: migas, sopas de tomate, gazpacho extremeño, caldereta.
En invierno se celebra San Sebastián. También es conocida la romería de la Virgen de Finibusterre, el domingo de Resurrección, cuando la gente sale al campo. Y el Viernes Santo hay procesión del Silencio: se camina y apenas se oye nada.
Mi consejo
Villar del Rey se ve en una mañana sin correr. Iglesia, pozo y un paseo por las calles de pizarra.
Si te apetece andar un poco, acércate hacia Azagala. Si no, con un par de vueltas por el centro basta.
Ahora bien: si puedes elegir fecha, ven el cinco de enero. Ver a los Reyes Magos subiendo escaleras con paquetes bajo el brazo, llamando puerta por puerta, no se ve en muchos sitios. Aquí sí. Y funciona.