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sobre Villafranca de los Barros
Ciudad de la Música; importante centro industrial y vinícola con rico patrimonio monumental
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En plena Tierra de Barros, con los viñedos marcando el paisaje hasta donde alcanza la vista, Villafranca de los Barros es una localidad pacense que se recorre a gusto y sin prisas. Con algo más de 12.000 habitantes, mantiene un pulso muy de pueblo: plazas con vida, conversaciones largas y ese carácter llano que suele encontrar quien se mueve por el interior de Extremadura.
Qué ver en Villafranca de los Barros
El edificio que más manda en el perfil del pueblo es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Valle, de gótico tardío con añadidos renacentistas. La torre se ve desde lejos y dentro llaman la atención el retablo barroco y las capillas laterales.
Otro punto interesante es el Palacio de los Mexía de Figueroa, también conocido como Casa de los Cortés, un palacio del siglo XVI de aire nobiliario, con fachada de sillería y escudo heráldico.
Completa el paseo el Convento de la Divina Pastora, sobrio y luminoso, con esa arquitectura que invita más al silencio que a la foto rápida.
A las afueras, el paisaje es el de la comarca: viña, dehesa y encinas. En vendimia, el campo cambia de tono y el movimiento en torno al vino se nota más.
Qué hacer
Villafranca está ligada al vino y forma parte de la D.O. Ribera del Guadiana. Algunas bodegas organizan visitas y catas para conocer el trabajo del viñedo y variedades como la Cayetana Blanca o la Pardina.
Si te apetece caminar, hay rutas entre viñedos y olivares; se menciona a menudo la Ruta de los Molinos, un recorrido circular asociado a antiguos molinos harineros de la llanura.
En la mesa, manda la cocina de siempre: migas, gazpacho de pastor y embutidos ibéricos, con vino de la zona.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Valle se celebran a mediados de septiembre, con ambiente en las calles y actos religiosos. En enero, San Antón mantiene la bendición de animales. La Semana Santa también tiene presencia, con procesiones por el centro.
La Fiesta de la Vendimia suele celebrarse en octubre, con actividades vinculadas al vino y a la cultura local.
Mejor época
Primavera y otoño son los momentos más agradables por temperaturas y luz. Entre septiembre y octubre, con la vendimia, el paisaje y el ambiente vitivinícola ganan interés. Si no llevas bien el calor, conviene evitar los días más duros del verano.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro hasta la Iglesia de Nuestra Señora del Valle (interior si está abierta).
- Acércate al Palacio de los Mexía de Figueroa para ver su fachada y entorno.
- Remata en el Convento de la Divina Pastora y vuelve por las calles principales para hacerte una idea del pueblo.