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sobre Cerezo
Pequeña localidad tranquila cerca del embalse de Gabriel y Galán; ideal para el descanso
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En el corazón de la comarca de Trasierra - Tierras de Granadilla, donde Extremadura despliega sus paisajes más auténticos, se encuentra Cerezo, una pequeña aldea cacereña que conserva intacto el sabor de la España rural tradicional. Con apenas 151 habitantes y situada a 378 metros de altitud, esta localidad representa la esencia misma del turismo de interior, donde el tiempo parece haberse detenido entre dehesas centenarias y construcciones de granito que narran siglos de historia.
Cerezo es uno de esos destinos que invita a la desconexión y al redescubrimiento del ritmo pausado de la vida rural. Sus calles empedradas, flanqueadas por casas de arquitectura popular extremeña, ofrecen un paseo tranquilo por la autenticidad, mientras que su entorno natural se presenta como un paraíso para los amantes del senderismo y la observación de la naturaleza. La hospitalidad de sus gentes y la conservación de tradiciones ancestrales convierten cada visita en una experiencia enriquecedora.
Qué ver en Cerezo
El patrimonio arquitectónico de Cerezo se caracteriza por la sobriedad y funcionalidad típicas de la arquitectura rural extremeña. La iglesia parroquial, construida en mampostería de granito, constituye el edificio más significativo del municipio y representa un ejemplo notable de la arquitectura religiosa popular de la región. Su torre, visible desde varios puntos del pueblo, se ha convertido en una referencia visual que guía a los visitantes.
El casco urbano conserva numerosas viviendas tradicionales que muestran la arquitectura doméstica típica de la zona, con muros de piedra, tejados de teja árabe y patios interiores que reflejan la adaptación al clima mediterráneo continental. Muchas de estas construcciones mantienen elementos originales como dinteles de granito labrado y rejas de forja que aportan un valor etnográfico considerable.
Los alrededores de Cerezo ofrecen paisajes de dehesa extremeña donde el visitante puede contemplar la perfecta simbiosis entre la actividad humana y la naturaleza. Estos ecosistemas, modelados durante siglos por la ganadería extensiva, albergan una rica biodiversidad y constituyen uno de los paisajes culturales más característicos de la península ibérica.
Qué hacer
El senderismo representa la actividad principal para los visitantes de Cerezo, gracias a la red de caminos rurales que conectan la localidad con pueblos vecinos y atraviesan paisajes de notable belleza. Estas rutas permiten descubrir rincones de gran valor paisajístico y observar la fauna local, incluyendo diversas especies de aves rapaces que aprovechan las corrientes térmicas de la zona.
La gastronomía local ofrece los sabores auténticos de la cocina extremeña, con platos elaborados a partir de productos de la tierra como el cerdo ibérico, el cordero, las migas extremeñas y los quesos de cabra. Los productos de la matanza tradicional ocupan un lugar destacado en la mesa, especialmente durante los meses de invierno.
La observación astronómica encuentra en Cerezo condiciones excepcionales gracias a la ausencia de contaminación lumínica. Las noches despejadas ofrecen espectáculos celestes de gran belleza, convirtiendo la localidad en un destino atractivo para los aficionados a la astronomía.
Los amantes de la fotografía encontrarán en los amaneceres y atardeceres de la dehesa momentos de especial inspiración, cuando la luz dorada realza la belleza del paisaje y crea composiciones de gran valor estético.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cerezo mantiene vivas las tradiciones rurales extremeñas. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento de mayor actividad social del año, cuando la localidad se llena de vida con la llegada de familiares y antiguos residentes.
En agosto tienen lugar las principales celebraciones, que incluyen actividades religiosas y lúdicas que reflejan el fuerte sentido de comunidad que caracteriza a estos pequeños municipios rurales. Durante estos días, las tradiciones gastronómicas cobran especial protagonismo con comidas populares que permiten degustar los platos más representativos de la zona.
Las tradiciones relacionadas con el ciclo agrícola y ganadero se mantienen presentes en el día a día de la localidad, especialmente durante la época de la montanera, cuando los cerdos ibéricos aprovechan las bellotas de los encinares circundantes.
Información práctica
Para llegar a Cerezo desde Cáceres, se debe tomar la carretera N-630 en dirección a Plasencia y posteriormente seguir las indicaciones hacia Guijo de Granadilla, desde donde una carretera local conduce hasta la localidad. El trayecto completo desde la capital provincial tiene una duración aproximada de una hora y treinta minutos.
una de las mejores época para visitar Cerezo es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran una mayor riqueza cromática. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre resultan especialmente recomendables para las actividades al aire libre.
Es aconsejable contactar previamente con los habitantes locales para conocer las opciones de alojamiento rural en la zona, así como informarse sobre el estado de los caminos rurales si se planea realizar actividades de senderismo. La localidad cuenta con servicios básicos, aunque para necesidades específicas puede ser necesario desplazarse a poblaciones cercanas de mayor tamaño.