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sobre Mohedas de Granadilla
Pueblo agrícola con tradición olivarera al norte de la provincia
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En el corazón de la comarca de Trasierra - Tierras de Granadilla, donde las dehesas extremeñas se extienden hasta el horizonte, se encuentra Mohedas de Granadilla, un pequeño pueblo de 828 habitantes que conserva intacto el sabor de la España más auténtica. A 450 metros de altitud, este enclave cacereño forma parte de ese mosaico de pueblos que hacen de Extremadura un destino único para quienes buscan tranquilidad y contacto genuino con la cultura rural.
El nombre de Mohedas evoca su estrecha relación con la naturaleza circundante, donde las encinas centenarias y los pastizales crean un paisaje de una belleza serena y reconfortante. Aquí el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, invitando al visitante a desconectar del estrés urbano y sumergirse en una experiencia donde la hospitalidad extremeña se convierte en uno de los mejores de los alicientes para una escapada rural.
Su cercanía a otros pueblos de la comarca y su posición estratégica lo convierten en un punto de partida ideal para explorar esta zona menos conocida de Cáceres, donde cada rincón guarda historias centenarias y tradiciones que se transmiten de generación en generación.
Qué ver en Mohedas de Granadilla
El patrimonio arquitectónico de Mohedas de Granadilla refleja la historia común de muchos pueblos extremeños, con construcciones que han sabido adaptarse al clima y a las necesidades de sus habitantes a lo largo de los siglos. El centro del pueblo conserva ejemplos de arquitectura popular extremeña, con casas de piedra y adobe que crean un conjunto urbano armonioso y acogedor.
La iglesia parroquial constituye uno de los elementos patrimoniales más destacados del municipio. Su arquitectura, que combina elementos de diferentes épocas, cuenta la historia religiosa y social de esta comunidad rural. Los amantes de la arquitectura religiosa encontrarán en este templo detalles interesantes que merecen una visita pausada.
El entorno natural de Mohedas de Granadilla ofrece paisajes típicamente extremeños, donde las dehesas de encinas se alternan con zonas de cultivo y pastizales. Estos ecosistemas albergan una fauna variada, siendo habitual avistar especies como la cigüeña blanca, el milano real o diferentes tipos de rapaces que encuentran en estos parajes un hábitat ideal.
Los alrededores del pueblo invitan a largos paseos donde descubrir elementos etnográficos como antiguas fuentes, pilares para el ganado y construcciones rurales que hablan del modo de vida tradicional de la zona.
Qué hacer
Mohedas de Granadilla ofrece al visitante la posibilidad de disfrutar de actividades al aire libre en un entorno natural privilegiado. El senderismo por los caminos rurales que rodean el pueblo permite conocer de cerca la dehesa extremeña, uno de los ecosistemas más característicos de la región.
Los amantes de la observación de aves encontrarán en los alrededores del pueblo un lugar ideal para la práctica del birdwatching, especialmente durante las épocas de migración, cuando especies procedentes del norte de Europa eligen estas tierras como lugar de descanso.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos de Mohedas de Granadilla. Los productos de la dehesa, como el jamón ibérico, los quesos artesanos y los embutidos caseros, forman parte de una cocina tradicional que puede degustarse en un ambiente familiar y acogedor.
Las rutas en bicicleta por los caminos rurales ofrecen una forma diferente de conocer el territorio, permitiendo acceder a rincones menos transitados donde la naturaleza se muestra en toda su plenitud.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Mohedas de Granadilla está marcado por celebraciones que reflejan la religiosidad popular y las tradiciones rurales extremeñas. Las fiestas patronales, que suelen celebrarse durante los meses de verano, constituyen el momento más importante del año para la comunidad local.
La Semana Santa se vive con especial devoción, manteniendo tradiciones centenarias que se transmiten de padres a hijos. Las procesiones por las calles del pueblo crean una atmósfera de recogimiento que emociona tanto a lugareños como a visitantes.
Durante el otoño tienen lugar celebraciones relacionadas con los ciclos agrícolas y ganaderos, momentos en los que la comunidad se reúne para celebrar la culminación de las tareas del campo.
Las tradiciones gastronómicas también tienen su momento especial durante las matanzas tradicionales, que aunque ya no se celebran como antaño, mantienen vivo el recuerdo de costumbres ancestrales.
Información práctica
Para llegar a Mohedas de Granadilla desde Cáceres, se debe tomar la N-630 en dirección sur hasta Plasencia, y desde allí seguir las indicaciones hacia la comarca de Trasierra. El trayecto, de aproximadamente 90 kilómetros, transcurre por carreteras en buen estado que atraviesan paisajes típicamente extremeños.
una de las mejores época para visitar Mohedas de Granadilla es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo muestra sus mejores galas. Los meses de abril y mayo resultan especialmente atractivos para disfrutar de la naturaleza en pleno esplendor.
Es recomendable informarse previamente sobre los horarios de apertura de los establecimientos locales, especialmente fuera de temporada alta. El pueblo cuenta con servicios básicos que garantizan una estancia cómoda para el visitante que busque tranquilidad y autenticidad.