Vista de Aldeacentenera, Extremadura
Extremadura · Dehesas y Conquistadores

Aldeacentenera

Puerta de entrada al Geoparque Villuercas con restos arqueológicos visigodos y castros celtas en sus inmediaciones

603 habitantes · INE 2025
570m altitud

Qué ver y hacer
en Aldeacentenera

Patrimonio

  • Iglesia de San Bartolomé
  • Castro de la Coraja

Productos con Denominación de Origen

  • PDO Jabugo
  • PDO Ribera del Guadiana
  • PDO Dehesa de Extremadura
  • PGI Cordero de Extremadura
  • +4 más
Fuente: eAmbrosia · Registro oficial UE

Actividades

  • Rutas al Castro de la Coraja
  • Geoturismo

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sobre Aldeacentenera

Puerta de entrada al Geoparque Villuercas con restos arqueológicos visigodos y castros celtas en sus inmediaciones

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A las cinco de la tarde, en la calle Mayor de Aldeacentenera, la luz entra horizontal por encima de los tejados de teja árabe y se cuela por las rendijas de algunas ventanas. Las piedras del suelo crujen un poco al caminar. A lo lejos se oye un mirlo y, si sopla algo de aire, el roce seco de las encinas que rodean el pueblo. Es una hora tranquila: muchas persianas siguen medio bajadas y apenas pasa un coche.

Aldeacentenera está al oeste de Cáceres, dentro de la comarca de Trujillo. El pueblo ronda los seiscientos habitantes y se asienta entre campos de cereal y dehesas abiertas. El terreno es suave, con lomas bajas y caminos agrícolas que salen del casco urbano casi sin que uno se dé cuenta. A unos 570 metros de altitud, el horizonte queda bastante despejado; cuando el aire está limpio se ve lejos, sobre todo al final de la tarde.

No hay rutas preparadas ni señalización turística en exceso. Lo que hay son caminos de tierra usados por tractores, senderos entre fincas y alguna vereda que conecta con explotaciones ganaderas de alrededor. Si te gusta caminar, conviene llevar agua y evitar las horas centrales en verano: el sol aquí cae recto y la sombra escasea.

Calles de piedra y casas con patio

El casco urbano mantiene muchas casas de mampostería y granito. Algunas tienen portones grandes de madera, de los que se abrían para meter el carro o guardar aperos. Otras enseñan balcones de hierro y fachadas encaladas que el sol va desgastando con los años.

En varias viviendas todavía se adivinan los patios interiores con vigas de madera. En verano suelen aparecer macetas de geranios, y no es raro que alguien tenga unas tomateras o pimientos creciendo en un rincón del corral.

Las calles principales —la Real, la Cervantes y alguna más que baja hacia la plaza— serpentean con ligera pendiente. Son tramos cortos, de esos que se recorren despacio porque cada pocos metros hay una puerta abierta, una conversación en la acera o un perro dormido junto a la pared.

La iglesia de San Bartolomé

La iglesia parroquial, dedicada a San Bartolomé, ocupa uno de los puntos más visibles del centro. El edificio es sobrio: volumen rectangular, muros gruesos y un campanario cuadrado que se ve desde varios accesos al pueblo.

Dentro suele conservarse un retablo barroco de tamaño modesto. No es un conjunto monumental, pero sí uno de esos interiores donde se nota el paso del tiempo: madera oscurecida, dorados apagados y ese olor leve a cera y piedra fría que tienen muchas iglesias de la zona.

Caminos entre encinas

Alrededor del pueblo empieza enseguida la dehesa. Encinas bastante separadas entre sí, suelo cubierto de hierba en invierno y tonos más ocres cuando avanza el verano. En algunas fincas se ve ganado y, dependiendo de la época, también cerdos ibéricos buscando bellotas.

Los caminos rurales salen en varias direcciones. Algunos suben a pequeñas lomas desde donde se entiende bien el paisaje: parcelas de cultivo alternadas con manchas de encinar y, muy al fondo, líneas suaves de monte bajo. No hay paneles ni barandillas; simplemente apartarse del camino, quedarse un momento y mirar.

Si vas en otoño, sobre todo después de las primeras lluvias, el campo cambia bastante. La tierra oscura contrasta con el verde nuevo y el aire huele más húmedo, a hojas y a barro reciente.

La plaza cuando cae la tarde

La plaza principal funciona como punto de encuentro cuando baja el calor. Hay árboles que dan sombra y algunos bancos donde la gente se sienta a charlar un rato. Los niños cruzan la plaza en bici, alguien saca una silla a la puerta.

Desde uno de los lados se abre la vista hacia los campos que rodean Aldeacentenera. Al atardecer, cuando el sol cae por el oeste, los tonos del paisaje pasan del amarillo al cobre en pocos minutos.

Fiestas y costumbres

El calendario festivo sigue bastante ligado a las celebraciones religiosas. En verano suelen celebrarse las fiestas del pueblo, con procesiones y música en las calles durante varios días. También es habitual la romería vinculada a la Virgen del Rosario.

En primavera, la Semana Santa recorre las calles del centro con pasos y procesiones más bien sobrias, acompañadas por el silencio del pueblo y el eco de los tambores en las fachadas de piedra.

Cuándo acercarse

Primavera y otoño son los momentos más agradables para caminar por los alrededores. En verano el calor aprieta y la vida del pueblo se concentra a primera hora de la mañana y al caer la tarde. Si llegas a mediodía en julio o agosto, lo más probable es que encuentres las calles casi vacías y todas las persianas bajadas.

Aldeacentenera no tiene grandes monumentos ni un recorrido turístico marcado. Lo que hay es otra cosa: luz limpia, silencio en los caminos y un pueblo que sigue funcionando a su ritmo.

Datos de interés

Comunidad
Extremadura
Comarca
Trujillo
Código INE
10011
Costa
No
Montaña
No
Temporada
primavera

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

ConectividadFibra + 5G
SaludCentro de salud
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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Por qué visitarlo

Iglesia de San Bartolomé Rutas al Castro de la Coraja

Ficha técnica

Población
603 hab.
Altitud
570 m
Provincia
Cáceres
Productos DOP/IGP
Jabugo, Ribera del Guadiana, Dehesa de Extremadura, Cordero de Extremadura, Ternera de Extremadura, Miel Villuercas-Ibores, Queso Ibores, Carne de Ávila

Preguntas frecuentes sobre Aldeacentenera

¿Cómo llegar a Aldeacentenera?

Aldeacentenera es un municipio en la comarca de Trujillo, Extremadura, con unos 603 habitantes. Se puede llegar en coche por carreteras comarcales. Coordenadas GPS: 39.5283°N, 5.6267°W.

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