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sobre Ruanes
Uno de los pueblos más pequeños; conserva el encanto de la piedra y la tranquilidad
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Ruanes es uno de esos pueblos mínimos de la comarca de Trujillo donde el campo marca el ritmo. Con unos 80 habitantes y a 480 metros de altitud, se visita sin prisas: calles cortas, silencio y vida rural a la vista. El paisaje alrededor es el de la penillanura extremeña, con dehesa y campos de cultivo que cambian mucho según la estación.
Qué ver en Ruanes
El punto de referencia es la iglesia parroquial, en el centro. Es arquitectura sencilla, de las que encajan con el entorno: mampostería, cantería y proporciones sobrias.
Merece la pena pasear un rato por el caserío: casas de piedra y adobe, rejas, balcones de hierro y patios interiores cuando se adivinan tras las puertas. Lo mejor aquí es fijarse en los detalles y en cómo se ordena el pueblo.
A las afueras, los caminos entre encinas y alcornoques permiten entender la dehesa como paisaje trabajado: ganadería, cercados, sombras largas y, con suerte, aves rapaces sobrevolando.
Qué hacer
Lo más agradecido es caminar por los caminos tradicionales que unen Ruanes con los núcleos cercanos. Son rutas sencillas para observar fauna, ver el campo de cerca y volver al pueblo sin complicaciones.
La gastronomía se apoya en productos de la zona: aceite de oliva, quesos y embutidos ibéricos. En montanera (aprox. de octubre a febrero) se percibe más movimiento ligado al cerdo ibérico, aunque no siempre es algo visible para el visitante.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco: iglesia, calles principales y casas tradicionales.
- Salida corta por un camino a las afueras para ver la dehesa a primera hora o al atardecer.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables por temperatura y luz. En verano aprieta el calor en las horas centrales; si vas entonces, mejor paseo temprano y última hora de la tarde.
Información práctica
Desde Cáceres se llega por la N-521 hacia Trujillo (unos 45 km) y después por carreteras locales, con un tramo final entre dehesas. Al ser un pueblo muy pequeño, conviene consultar con el ayuntamiento o con vecinos para saber si hay alojamiento en la zona o alternativas cercanas.