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sobre Valle de la Serena
Cuna de Juan Donoso Cortés; pueblo de La Serena con museo casa natal y entorno estepario
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Si vas a entrar en Valle de la Serena, hazlo con el depósito mirado antes. En esta parte de La Serena las gasolineras no abundan y los pueblos quedan bastante separados. El coche se puede dejar cerca de la plaza sin demasiada vuelta, salvo en fiestas. Con una mañana tienes tiempo de sobra para verlo.
Cómo es el pueblo
Valle de la Serena ronda el millar de vecinos y el tamaño del casco urbano va acorde. Se recorre rápido. Calles rectas, poca pendiente y casas de una o dos alturas. Muchas conservan portones grandes y muros de piedra mezclados con barro cocido.
No hay un conjunto monumental como tal. Es un pueblo agrícola que ha cambiado poco en el trazado.
La iglesia y el centro
La iglesia de la Encarnación queda en el centro. Es del siglo XVI y se reconoce enseguida por el campanario, visible desde varias calles. Por dentro es sencilla. Cumple su función de parroquia y poco más.
La plaza y las calles cercanas concentran la poca vida que hay a diario. Algunos vecinos sentados a la sombra, coches que pasan despacio y poco ruido.
Campos alrededor
En cuanto sales del casco urbano empiezan los campos de cereal. También aparecen algunos olivares sueltos. El paisaje aquí es abierto y bastante llano.
La dehesa ocupa buena parte del entorno. Encinas separadas entre sí, caminos de tierra y cercas de ganado. Hay pistas rurales por las que se puede caminar o ir en bici. Conviene preguntar antes por el estado de los caminos; algunos se usan para trabajo agrícola y otros atraviesan fincas.
En primavera se ven aves con facilidad si madrugas un poco. Abubillas, cernícalos o alcaudones aparecen por los postes y las encinas.
Fiestas y vida diaria
Las celebraciones principales suelen caer en agosto, en torno a la patrona Santa María Virgen. El programa cambia según el año, pero lo habitual son actos religiosos y verbenas en la plaza.
El resto del año el ritmo es tranquilo. Campo, cooperativas y vida de pueblo pequeño. No hay demasiados servicios, así que para más movimiento mucha gente se desplaza a localidades cercanas.
Cuándo pasar por aquí
El calor aprieta en verano. Caminar a mediodía se hace pesado. Primavera y otoño resultan más llevaderos para dar una vuelta por los caminos.
Valle de la Serena no es un destino al que venir expresamente desde lejos. Pero si estás recorriendo La Serena y pasas cerca, puedes parar, caminar media hora y ver cómo es un pueblo agrícola de esta zona. Luego sigues ruta. Eso suele bastar.