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sobre Casas del Monte
Conocido por su piscina natural y el cultivo de fresas; situado en la ladera de los Montes de Traslasierra
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Si vienes a hacer turismo en Casas del Monte, lo primero es el coche. El pueblo es pequeño y las calles del centro son estrechas. Lo más práctico suele ser dejarlo en la parte baja o cerca de la plaza y moverse andando. En media hora ves el casco sin prisa.
No busques monumentos grandes. Esto es un pueblo de sierra y funciona así: casas compactas, calles cortas y cuestas suaves que se cruzan alrededor de la plaza.
El centro del pueblo
El casco tiene pocas manzanas. Calles de piedra, fachadas sencillas y algunas galerías cerradas con cristal. La iglesia de San Roque queda hacia uno de los extremos. Es de granito, con un campanario simple. Nada raro en esta zona.
Aquí lo normal es caminar un rato y seguir. No hay grandes rincones escondidos ni edificios que te retengan mucho tiempo. El interés está más en el ambiente de pueblo pequeño que en lo que haya que fotografiar.
Las casas antiguas se reconocen fácil: muros gruesos, madera en balcones, puertas trabajadas sin demasiada decoración. Construcciones hechas para aguantar el invierno de la sierra.
Gargantas y castaños alrededor
Lo que rodea a Casas del Monte tiene más tirón que el propio casco. Las laderas están llenas de castaños, robles y encinas. En otoño se ve a gente recogiendo castañas en fincas de la zona, algo bastante común en todo el Valle del Ambroz.
Cerca pasan varias gargantas de agua de montaña. Cuando el caudal acompaña se forman pozas donde la gente del pueblo suele bañarse en verano. El estado cambia mucho según el año y las lluvias, así que conviene preguntar antes de bajar a buscarlas.
También salen caminos hacia otros puntos del valle. Algunos suben por la ladera y otros bajan hacia las gargantas. Muchos están señalizados, aunque después de temporales o semanas de lluvia pueden estar embarrados.
Campo y caminos
En cuanto sales del pueblo empiezan las pistas agrícolas y senderos entre castaños. No es terreno complicado, pero hay piedra suelta en algunos tramos y pendientes cortas.
Gran parte de las fincas son privadas. La recogida de castañas o setas suele hacerse con permiso del dueño. Es algo bastante respetado por la gente del valle.
Fiestas y vida del pueblo
Las fiestas principales suelen celebrarse en verano y también hay actividad en otoño, cuando llega la temporada de castañas. El formato es el típico de muchos pueblos de la zona: actos religiosos, música en la plaza y reuniones de vecinos.
Fuera de esas fechas el ritmo es tranquilo. Casas del Monte tiene poca población y eso se nota entre semana.
Un consejo antes de venir
Esto se ve rápido. Si solo quieres dar una vuelta por el casco, en menos de una hora está hecho.
Si te acercas, hazlo con tiempo para caminar por los alrededores. Y evita las horas fuertes del verano. Las cuestas parecen cortas en el mapa, pero con calor se notan. Lleva calzado decente y cuenta con que aquí el plan es sencillo: paseo, campo y poco más.