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sobre Plasencia
La Perla del Valle; ciudad monumental con dos catedrales y murallas; centro del norte extremeño
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A orillas del río Jerte, en el norte de Extremadura, Plasencia conserva un aire señorial y una escala cómoda para recorrerla a pie. Fundada en 1186 por Alfonso VIII de Castilla, su casco antiguo —declarado Conjunto Histórico-Artístico— mezcla calles empedradas, palacios renacentistas y un tramo de muralla que todavía marca el ritmo de la ciudad. Por ubicación, funciona como puerta de entrada al Valle del Jerte y al norte cacereño.
El centro histórico se presta a pasear con calma: plazas porticadas, portadas de piedra y pequeñas sorpresas tras cada esquina. Aquí la historia no está en un museo, está en la calle.
Qué ver en Plasencia
El gran eje monumental son sus dos catedrales, unidas en un mismo conjunto: la Catedral Vieja (románica, s. XIII) y la Catedral Nueva (gótica, s. XVI). En la Nueva llaman la atención el retablo mayor y la luz de las vidrieras.
La Plaza Mayor sigue siendo el punto de reunión. El ayuntamiento y los soportales dibujan un escenario muy vivo; los martes hay mercado tradicional y el ambiente se nota.
En arquitectura civil, merece la pena fijarse en el Palacio Episcopal, el Palacio del Marqués de Mirabel y la Casa del Deán. Para rematar, un paseo por las murallas (torres como la del Aire o la Lucía) ayuda a entender la forma de la ciudad y regala buenas perspectivas del entorno.
Suma la iglesia de San Nicolás y el convento de Santo Domingo (hoy Parador), cuyo claustro invita a bajar revoluciones.
Qué hacer
La Vía de la Plata pasa por Plasencia y permite enlazar historia y caminata en los alrededores. Y a pocos kilómetros están las rutas del Valle del Jerte, entre castaños y robles, con opciones a pie o en bici según ganas y forma.
En la mesa mandan los productos de temporada: cerezas del Jerte cuando toca, setas, vinos de pitarra y cocina extremeña sin artificios. El tapeo por el centro es una buena forma de ir probando.
Para sumar contexto, hay visitas guiadas y espacios como el Museo Etnográfico-Textil y el Centro de Interpretación de la Ciudad Medieval.
En el entorno, el Parque Nacional de Monfragüe queda a menos de una hora en coche y es un clásico para quien disfruta mirando al cielo: buitres, águilas y cortados de roca.
Fiestas y tradiciones
En junio se celebra el Martes Mayor, fiesta de Interés Turístico Regional, con mercado, folclore y ambiente en las calles. La Semana Santa se vive con recogimiento en el casco histórico. En agosto, las fiestas en honor a la Virgen del Puerto mezclan actos religiosos y actividades populares. En septiembre, la Feria de Septiembre ocupa su espacio con casetas y espectáculos; en diciembre, la Plaza Mayor acoge el mercado navideño con artesanía y gastronomía.
Información práctica
Plasencia está bien comunicada por carretera desde Cáceres por la A-66 (unos 85 km). Desde Madrid se llega por la A-5 y enlace con la A-66.
La estación de tren conecta con Madrid, Cáceres y otras poblaciones extremeñas, y el autobús enlaza con capitales de la región y localidades cercanas.
Si solo tienes 2 horas
- Entra al casco histórico por una de las puertas de la muralla y recorre un tramo a pie para situarte.
- Visita el conjunto de las catedrales y dedica unos minutos a la transición entre la Vieja y la Nueva.
- Termina en la Plaza Mayor y da una vuelta por los soportales; si es martes, asómate al mercado.
Mejor época
La primavera y el otoño suelen dar temperaturas más amables para caminar por el empedrado. Abril y mayo son meses agradecidos si quieres enlazar con la floración del Jerte. En verano, conviene ajustar el paseo a primeras horas o al atardecer para evitar el calor en las horas centrales.