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sobre Valdetorres
Municipio agrícola situado cerca del río Guadiana; destaca por su iglesia y entorno de regadío
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En las Vegas Altas del Guadiana, entre campos de regadío y caminos llanos, está Valdetorres: un pueblo agrícola, tranquilo y de los que se recorren sin prisa. Con 1.161 habitantes y a 239 metros de altitud, mantiene ese pulso cotidiano de la Extremadura de huerta y cosecha, con calles blancas y vida de plaza.
Qué ver en Valdetorres
La visita se concentra en el casco urbano. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es la referencia principal: un templo con base de estilo gótico tardío y reformas posteriores, visible por su torre.
A pocos pasos aparece la Plaza de España, punto de encuentro y conversación. Alrededor se ven casas de arquitectura popular y algunas viviendas más antiguas (siglos XVII y XVIII), con balcones de forja y fachadas encaladas.
En los alrededores, el atractivo está en el paisaje de vegas: huertas, cultivos y zonas húmedas que, según la época, atraen aves y cambian el color del campo. Cuando hay láminas de agua en los arrozales, el horizonte se vuelve especialmente fotogénico.
Qué hacer
Lo mejor aquí es moverse despacio: paseos y rutas en bici por caminos rurales entre cultivos, y caminatas cerca de las riberas del Guadiana para observar fauna, sobre todo a primera hora o al atardecer.
En la mesa mandan los productos de la huerta y platos de cordero y cabrito con verduras de temporada, en la línea de la cocina rural extremeña.
Fiestas y tradiciones
El pueblo celebra sus fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción a mediados de agosto. La Semana Santa también tiene peso, con procesiones por las calles. En el calendario agrícola, la fiesta de la cosecha suele caer en septiembre.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el centro: iglesia y Plaza de España.
- Paseo corto por algún camino de salida hacia la vega para ver el paisaje agrícola.
Mejor época
Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) suelen traer temperaturas más amables y el campo más agradecido. En verano aprieta el calor: mejor moverse temprano y dejar el paseo largo para última hora.