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sobre Coria
Antigua ciudad episcopal y romana con murallas intactas y una catedral que domina el río Alagón
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En el corazón de las Vegas del Alagón, donde las aguas del río Alagón han modelado durante siglos una de las comarcas más fértiles de Extremadura, se alza Coria con la elegancia serena de quien ha visto pasar la historia sin perder su esencia. Esta villa de 12.308 habitantes, situada a 280 metros de altitud, conserva entre sus calles empedradas y bajo la sombra de su imponente catedral, los ecos de una grandeza que se remonta a la época romana.
Caminar por Coria es descubrir una localidad que ha sabido preservar su patrimonio histórico mientras abraza con naturalidad la vida moderna. Sus murallas medievales abrazan un conjunto urbano donde cada rincón cuenta una historia, desde los vestigios de la antigua Caurium romana hasta la monumentalidad de su catedral tardogótica. La villa se extiende plácidamente entre campos de regadío y huertas que le han valido el sobrenombre de "huerta de Extremadura".
Qué ver en Coria
La Catedral de Santa María de la Asunción domina el perfil urbano de Coria con su magnífica torre campanario del siglo XVIII. Este templo tardogótico, construido entre los siglos XV y XVIII, alberga en su interior el impresionante retablo mayor del siglo XVIII y valiosas obras de arte sacro. Su museo catedralicio conserva piezas de orfebrería y arte religioso de gran valor histórico.
Las murallas romanas y medievales abrazan el casco histórico en un recorrido de más de dos kilómetros. Estas fortificaciones, que combinan sillares romanos con mampostería medieval, incluyen la emblemática Puerta de San Pedro y otros accesos que permiten adentrarse en la ciudad antigua. El Castillo de los Duques de Alba, aunque en ruinas, mantiene su presencia señorial sobre el conjunto urbano.
La Plaza de San Pedro constituye el corazón social de la villa, rodeada de soportales donde se respira el ambiente tradicional extremeño. Desde aquí se accede a la iglesia de San Pedro, templo románico del siglo XIII que guarda interesantes elementos arquitectónicos y artísticos.
En los alrededores, el río Alagón ofrece parajes naturales de gran belleza, con sotos y riberas que invitan al paseo y la contemplación. Las vegas que dan nombre a la comarca muestran un paisaje agrícola tradicional salpicado de chopos y álamos.
Qué hacer
Los paseos por el casco histórico permiten descubrir la arquitectura popular extremeña, con casas señoriales de granito y balconadas de hierro forjado. Las rutas por las murallas ofrecen perspectivas únicas de la villa y del paisaje circundante.
La gastronomía local se puede degustar en los establecimientos tradicionales, donde destacan platos como las migas extremeñas, el cordero asado, las truchas del Alagón y los excelentes embutidos ibéricos de la zona. Los dulces conventuales, especialmente las perrunillas y los pestiños, forman parte de la repostería típica.
Las rutas senderistas por las vegas del Alagón permiten conocer el entorno natural de la comarca, con itinerarios que discurren entre huertas, sotos fluviales y pequeños núcleos rurales. Los aficionados a la pesca encuentran en el río Alagón un escenario ideal para practicar esta actividad.
Los talleres artesanales mantienen vivas tradiciones como la alfarería y la cestería, oficios que se pueden conocer en primera persona visitando los obradores locales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Coria se abre con los Sanjuanes a finales de junio, cuando las calles se llenan de música y las tradicionales hogueras iluminan la noche de San Juan. Esta celebración incluye verbenas populares y actividades para todos los públicos.
En agosto tienen lugar las fiestas patronales en honor a la Virgen de Argeme, con procesiones, espectáculos taurinos y una intensa programación cultural que incluye conciertos y actuaciones folclóricas.
La Semana Santa reviste especial solemnidad, con procesiones que recorren las calles empedradas del casco histórico y se detienen en los principales templos de la villa.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Cáceres, la capital provincial, Coria se encuentra a 65 kilómetros por la carretera EX-108, con un tiempo de viaje aproximado de 50 minutos en vehículo particular. También existe conexión mediante transporte público regular.
Mejor época para visitar: Los meses de primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) ofrecen temperaturas suaves ideales para recorrer el patrimonio histórico y disfrutar del entorno natural. El verano, aunque más caluroso, coincide con las principales festividades locales.
Consejos: Se recomienda calzado cómodo para caminar por las calles empedradas del casco histórico. La villa cuenta con aparcamientos gratuitos en las proximidades del centro histórico. Para las visitas a la catedral, conviene consultar los horarios de apertura que pueden variar según la época del año.