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sobre Peraleda de San Román
Pueblo con importantes restos arqueológicos romanos y visigodos
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En el corazón de la comarca de Villuercas-Ibores-Jara, donde las dehesas extremeñas se extienden bajo cielos infinitos, se encuentra Peraleda de San Román, una pequeña aldea que encarna la esencia de la España rural más auténtica. Con apenas 304 habitantes, este rincón de la provincia de Cáceres se alza a 470 metros de altitud, ofreciendo a sus visitantes la oportunidad de sumergirse en un mundo donde el tiempo parece haberse detenido.
Peraleda de San Román es uno de esos destinos que no aparecen en las grandes guías turísticas, pero que precisamente por ello conserva intacto su encanto tradicional. Sus calles empedradas, sus casas de piedra y adobe, y sus habitantes que aún mantienen las costumbres ancestrales, convierten cada visita en un viaje al pasado. La localidad forma parte de ese tesoro etnográfico que representa la Extremadura profunda, donde la hospitalidad de sus gentes y la belleza de sus paisajes crean una experiencia inolvidable.
Qué ver en Peraleda de San Román
El patrimonio arquitectónico de Peraleda de San Román, aunque modesto, refleja siglos de historia rural extremeña. La iglesia parroquial, dedicada a San Román, constituye el epicentro religioso y social del pueblo. Este templo, con elementos que remontan a diferentes épocas, muestra la típica arquitectura religiosa de la zona, con muros de mampostería y sillares en las esquinas que hablan de las técnicas constructivas tradicionales.
Paseando por sus calles, el visitante puede admirar la arquitectura popular extremeña en estado puro. Las viviendas tradicionales, construidas con materiales de la zona como la piedra local y el adobe, presentan elementos característicos como chimeneas troncocónicas, patios interiores y corredores que protegen del calor estival. Muchas de estas casas conservan aún los antiguos lagares y bodegas subterráneas, testimonio de una actividad vitivinícola que fue importante en la zona.
El entorno natural que rodea Peraleda de San Román es uno de sus principales atractivos. La dehesa extremeña se extiende en todas las direcciones, creando un paisaje de enorme valor ecológico donde encinas centenarias proporcionan sombra al ganado y refugio a una fauna diversa. Los alrededores del pueblo ofrecen numerosos senderos y caminos rurales perfectos para el senderismo y la observación de la naturaleza.
Qué hacer
La experiencia en Peraleda de San Román gira en torno al turismo rural y el contacto directo con la naturaleza. Los amantes del senderismo encontrarán múltiples opciones para explorar la dehesa circundante, con rutas que permiten descubrir la flora y fauna típicas del ecosistema mediterráneo. Las encinas, alcornoques y acebuches crean un paisaje único donde es posible avistar especies como el lince ibérico, jabalíes, ciervos y una gran variedad de aves.
La gastronomía local representa una de las mejores formas de conocer la cultura de Peraleda de San Román. Los productos de la matanza del cerdo ibérico, criado en libertad en las dehesas, constituyen la base de una cocina tradicional que incluye embutidos artesanales, jamones y lomos. Los quesos de cabra y oveja, elaborados según métodos ancestrales, y la miel de la zona completan una oferta gastronómica auténtica.
Los visitantes pueden participar en actividades relacionadas con la vida rural, desde la recolección de setas en temporada hasta la observación de las labores agrícolas tradicionales. La proximidad a otros pueblos de la comarca permite también realizar rutas que conecten diferentes localidades, descubriendo así la riqueza cultural y natural de Villuercas-Ibores-Jara.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Peraleda de San Román mantiene vivas las tradiciones rurales extremeñas. Las fiestas patronales en honor a San Román se celebran a finales de agosto, momento en el que el pueblo cobra vida especial con la participación tanto de vecinos como de familiares que regresan para la ocasión. Durante estas fechas se organizan procesiones, bailes tradicionales y degustaciones de productos locales.
La matanza del cerdo, que tiene lugar entre noviembre y enero según las condiciones climáticas, representa una de las tradiciones más arraigadas. Aunque es una actividad familiar y no turística propiamente dicha, algunos visitantes tienen la oportunidad de conocer este proceso tradicional fundamental en la cultura extremeña.
Las celebraciones religiosas como la Semana Santa, vivida con especial recogimiento en un pueblo pequeño como este, ofrecen la oportunidad de presenciar rituales y costumbres que se mantienen inalterados desde hace generaciones.
Información práctica
Para llegar a Peraleda de San Román desde Cáceres, hay que tomar la carretera N-521 en dirección a Trujillo, y posteriormente la EX-208 hacia Guadalupe. El pueblo se encuentra a unos 90 kilómetros de la capital provincial, con un tiempo de viaje aproximado de una hora y cuarto. El acceso final se realiza por carreteras locales bien señalizadas.
una de las mejores época para visitar Peraleda de San Román es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran toda su belleza. Los meses de abril y mayo son especialmente recomendables por la explosión de color en el campo, mientras que octubre y noviembre ofrecen la oportunidad de disfrutar de los frutos de la montanera y la belleza otoñal de la dehesa.
Es aconsejable contactar previamente con los habitantes locales para organizar alojamiento rural y actividades, ya que al tratarse de una localidad muy pequeña, los servicios turísticos funcionan principalmente a través de iniciativas familiares y comunitarias.