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sobre Calzadilla de los Barros
Pequeña localidad de paso en la Vía de la Plata; destaca por su retablo gótico-renacentista declarado Monumento Nacional
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Calzadilla de los Barros, en la comarca de Zafra–Río Bodión (Badajoz), es uno de esos pueblos pequeños que se recorren a pie y se disfrutan despacio. El apellido “de los Barros” apunta a la tierra arcillosa de la zona; lo demás lo ponen las calles tranquilas, las fachadas encaladas y el paisaje de dehesa alrededor.
Qué ver
En el centro, la referencia es la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, junto a la vida cotidiana del pueblo. Merece la pena pasear sin mapa por el casco urbano para fijarse en la arquitectura popular: portadas sencillas, rejas, patios y alguna casa de mayor empaque que recuerda otros tiempos.
Fuera del núcleo, el entorno es el típico de dehesa y campos de labor. Con un paseo corto por caminos rurales (según la época del año, mejor con calzado cerrado), se entiende rápido cómo aquí mandan el campo y las estaciones. En días claros, conviene levantar la vista: es zona propicia para ver aves ligadas a estos paisajes.
Qué hacer
- Caminar por pistas y caminos entre encinas y olivares, sin prisas y con agua si aprieta el calor.
- Fotografía: amaneceres y últimas luces dan mucho juego en la llanura.
- Gastronomía: en casa o en los bares del entorno, lo habitual gira en torno a productos de matanza, aceite, migas y quesos.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Bartolomé se celebran en agosto, con ambiente de pueblo y reencuentros. También hay Carnaval (febrero o marzo, según caiga) y costumbres navideñas ligadas a la calle y al canto de villancicos.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por la plaza y alrededores, entrando a la zona de la iglesia.
- Paseo por las calles más antiguas para ver fachadas, rejas y patios.
- Salida breve por un camino rural a las afueras para llevarte una imagen de dehesa.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los meses más agradecidos por temperaturas y luz. En verano, conviene evitar las horas centrales y reservar los paseos para primera hora o al atardecer.