Artículo completo
sobre Feria
Pueblo pintoresco coronado por un imponente castillo ducal; destaca por sus calles empinadas y vistas panorámicas de la comarca
Ocultar artículo Leer artículo completo
En las suaves colinas de la comarca de Zafra - Río Bodión, a 574 metros de altitud, se alza Feria como un mirador privilegiado sobre los paisajes extremeños. Este pequeño pueblo de poco más de mil habitantes conserva la esencia de la Extremadura más auténtica, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente y cada rincón cuenta historias centenarias.
Feria invita a descubrir la belleza de lo sencillo, con sus casas blancas que contrastan con el cielo azul extremeño y sus calles empedradas que serpentean entre construcciones tradicionales. Es uno de esos destinos que sorprenden al viajero que busca autenticidad, lejos de las multitudes, donde la hospitalidad de sus gentes y la riqueza de su patrimonio rural crean una experiencia única e inolvidable.
Qué ver en Feria
El patrimonio religioso de Feria tiene su máximo exponente en la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, templo que domina la silueta del pueblo con su imponente torre. Esta construcción, que combina elementos de diferentes épocas, refleja la evolución histórica del municipio y alberga interesantes piezas de arte sacro que merecen una visita detenida.
Paseando por el casco urbano, el viajero descubrirá la arquitectura popular extremeña en todo su esplendor. Las casas tradicionales con sus fachadas encaladas, rejas de forja y patios interiores son testimonio de una forma de vida que ha perdurado durante siglos. Muchas de estas viviendas conservan elementos originales como las características chimeneas cónicas y los antiguos lagares donde se elaboraba el vino.
El entorno natural que rodea Feria es igualmente atractivo. Las dehesas centenarias, con sus encinas y alcornoques, crean un paisaje único donde pastan en libertad los cerdos ibéricos y el ganado bravo. Estos ecosistemas, perfectamente adaptados al clima mediterráneo continental, ofrecen un espectáculo natural de gran belleza, especialmente durante la primavera cuando florecen las jaras y los cantuesos.
Qué hacer
Feria es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. Varios senderos locales permiten recorrer las dehesas circundantes y alcanzar miradores naturales desde donde contemplar la vastedad del paisaje extremeño. Estas rutas, aptas para todos los niveles, ofrecen la oportunidad de avistar fauna autóctona como ciervos, jabalíes y una gran variedad de aves.
La gastronomía local representa una de las experiencias más auténticas que ofrece el pueblo. Los productos ibéricos ocupan un lugar destacado, desde los embutidos elaborados de forma artesanal hasta las carnes de cerdo ibérico criado en las dehesas del entorno. Los guisos tradicionales extremeños, las migas y los quesos de la zona completan una oferta gastronómica que refleja siglos de tradición culinaria.
Para los interesados en el turismo rural, Feria ofrece la posibilidad de conocer de cerca el funcionamiento de las explotaciones ganaderas tradicionales y participar en actividades relacionadas con la vida del campo. La temporada de la montanera, entre octubre y febrero, resulta especialmente interesante para comprender el proceso de cría del cerdo ibérico en libertad.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Feria mantiene vivas las tradiciones extremeñas más arraigadas. Las fiestas patronales en honor a San Bartolomé se celebran a finales de agosto, convirtiendo las calles del pueblo en escenario de celebraciones populares que combinan los actos religiosos con la diversión y la gastronomía.
Durante la Semana Santa, Feria vive con intensidad las procesiones y actos religiosos que forman parte del patrimonio inmaterial extremeño. La sobriedad y recogimiento de estas celebraciones contrastan con el ambiente festivo de otras épocas del año.
Las fiestas de la matanza, que tienen lugar durante los meses de invierno, representan una de las tradiciones más auténticas del pueblo. Estas celebraciones, vinculadas a la elaboración tradicional de los productos ibéricos, permiten a los visitantes conocer de cerca los rituales y costumbres que han marcado la vida rural extremeña durante generaciones.
Información práctica
Para llegar a Feria desde Badajoz, hay que tomar la A-66 en dirección sur hasta la salida de Zafra, y después continuar por carreteras locales durante aproximadamente 15 kilómetros. El trayecto total desde la capital provincial es de unos 80 kilómetros y se completa en algo más de una hora.
La mejor época para visitar Feria es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje de dehesas muestra todo su esplendor. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre resultan ideales para las actividades al aire libre y el senderismo.
Es recomendable consultar previamente la disponibilidad de servicios, especialmente si se planea una estancia prolongada. El pueblo cuenta con servicios básicos, y la cercana Zafra ofrece una amplia gama de opciones de alojamiento y restauración para complementar la experiencia rural de Feria.