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sobre La Morera
Pequeño pueblo blanco situado en la falda de una sierra; destaca por su tranquilidad y entorno natural
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En el corazón de la comarca de Zafra - Río Bodión, donde las suaves colinas extremeñas se extienden bajo un cielo infinito, se encuentra La Morera, un pequeño tesoro de apenas 700 habitantes que conserva intacto el sabor de la España más auténtica. Este pueblo, situado a 418 metros de altitud, invita a descubrir la esencia de Extremadura lejos de las multitudes, en un entorno donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Sus calles empedradas y casas encaladas narran historias de siglos pasados, mientras que los campos de olivares y encinares que lo rodean ofrecen un paisaje típicamente mediterráneo que cambia de color según las estaciones. La Morera es uno de esos destinos que conquista por su sencillez, donde cada rincón respira tradición y donde la hospitalidad de sus gentes convierte cualquier visita en una experiencia memorable.
Qué ver en La Morera
El patrimonio de La Morera, aunque modesto en tamaño, resulta significativo por su autenticidad. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano con su arquitectura tradicional extremeña, siendo el punto de referencia desde el que se articulan las principales calles del pueblo. Su torre campanario se alza como vigía del territorio circundante, ofreciendo una estampa típica de estos pueblos del interior peninsular.
El casco histórico conserva ejemplos interesantes de arquitectura popular, con casas señoriales que muestran escudos de armas en sus fachadas y patios interiores que revelan el pasado noble de algunas familias locales. Pasear por sus calles permite descubrir pequeños detalles arquitectónicos que hablan de oficios tradicionales y de una forma de vida que se ha mantenido durante generaciones.
Los alrededores de La Morera ofrecen un paisaje característico de la dehesa extremeña, con extensiones de encinas centenarias que crean un ecosistema único. Estos parajes son ideales para observar la fauna local, especialmente aves como el cernícalo o la abubilla, y para entender la importancia de este sistema agrosilvopastoral en la economía y ecología de la región.
Qué hacer
La naturaleza que envuelve La Morera se presta perfectamente para el senderismo y las rutas a pie o en bicicleta. Los caminos rurales conectan el pueblo con cortijos y fincas cercanas, permitiendo descubrir rincones donde la vegetación mediterránea se muestra en todo su esplendor. Durante la primavera, estos senderos se convierten en auténticos jardines silvestres llenos de flores autóctonas.
La gastronomía local constituye otra de las grandes atracciones. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra, los quesos artesanos y los embutidos ibéricos, forman parte de una tradición culinaria que se puede degustar en el ambiente familiar que caracteriza a estos pueblos. Las migas extremeñas, el gazpacho y los platos de caza menor son especialidades que reflejan el carácter de la cocina de la zona.
Para los aficionados a la fotografía, La Morera ofrece infinitas posibilidades: desde los amaneceres dorados sobre los campos de cereal hasta las puestas de sol que tiñen de rojizo las fachadas encaladas. Los contrastes de luz y sombra que se crean entre las calles estrechas proporcionan escenas de gran belleza plástica.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de La Morera gira en torno a celebraciones que mantienen viva la tradición extremeña. Las fiestas patronales, que suelen celebrarse durante el verano, transforman el pueblo en un escenario de alegría popular donde la música tradicional, la danza y la gastronomía local son protagonistas.
En septiembre, coincidiendo con el final de la temporada estival, se suceden celebraciones que marcan el inicio del nuevo ciclo agrícola. Estas fechas son especialmente interesantes para los visitantes que quieren conocer las costumbres más auténticas del mundo rural extremeño.
Las tradiciones religiosas también tienen su lugar destacado, con procesiones y actos que reúnen a toda la comunidad y que muestran el profundo arraigo de estas celebraciones en la vida cotidiana del pueblo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Badajoz, la capital provincial, se accede a La Morera por la A-66 hacia el sur hasta Zafra, y desde allí por carreteras comarcales. El trayecto completo son aproximadamente 80 kilómetros que se recorren en algo más de una hora, atravesando paisajes representativos de la campiña extremeña.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) son las estaciones ideales, cuando las temperaturas son más suaves y el campo muestra sus mejores colores. El verano puede resultar muy caluroso, aunque las noches son agradables.
Consejos: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa adecuada para las excursiones por el campo. La hospitalidad local hace que cualquier conversación con los habitantes del pueblo se convierta en una fuente valiosa de información sobre rincones especiales y tradiciones locales.