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sobre La Parra
Pueblo blanco con encanto y pasado señorial; destaca por su convento de clarisas y entorno de sierras suaves
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En el corazón de la comarca de Zafra - Río Bodión, La Parra se alza como un pequeño tesoro de la Extremadura profunda que invita a descubrir la esencia más auténtica de esta tierra. Con apenas 1.302 habitantes y situada a 525 metros de altitud, esta localidad pacense conserva el ritmo pausado y la hospitalidad genuina que caracteriza a los pueblos del interior extremeño.
Sus calles empedradas y casas encaladas de arquitectura tradicional nos transportan a una España rural donde el tiempo parece detenerse. La Parra es ese tipo de destino que no figura en las grandes guías turísticas, pero que precisamente por ello ofrece una experiencia más íntima y auténtica del turismo de interior. Aquí, entre dehesas centenarias y olivares que se extienden hasta el horizonte, se respira una tranquilidad que resulta balsámica para quienes buscan desconectar del bullicio urbano.
Qué ver en La Parra
El patrimonio de La Parra, aunque modesto, refleja siglos de historia rural extremeña. La Iglesia Parroquial constituye el principal exponente arquitectónico del pueblo, con su característico campanario que se divisa desde varios kilómetros de distancia y que ha servido de referencia a viajeros y pastores durante generaciones.
El casco histórico invita a pasear sin prisas por sus calles estrechas, donde las casas tradicionales de muros blancos y tejados de teja árabe crean un conjunto arquitectónico armonioso. Destacan especialmente algunas portadas de piedra y rejas de hierro forjado que hablan del saber hacer artesano de antaño.
En los alrededores del pueblo, el paisaje de dehesa extremeña ofrece estampas de gran belleza natural. Los grandes alcornoques y encinas centenarias crean un ecosistema único donde pastan en libertad cerdos ibéricos, vacas y ovejas, componiendo una postal típicamente extremeña que permanece prácticamente inalterada desde hace siglos.
No hay que perderse tampoco los antiguos molinos de aceite, algunos de los cuales conservan todavía la maquinaria original y dan testimonio de la importancia que tuvo la producción oleícola en la economía local.
Qué hacer
La Parra es un destino perfecto para practicar turismo activo de naturaleza. Los senderos que parten del pueblo permiten adentrarse en la dehesa extremeña, ideales para rutas de senderismo de dificultad baja que pueden disfrutar familias con niños. Estos recorridos ofrecen excelentes oportunidades para la observación de aves, especialmente durante los pasos migratorios en primavera y otoño.
Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en La Parra infinitas posibilidades: desde las panorámicas de la dehesa al amanecer hasta los detalles arquitectónicos del pueblo, pasando por las escenas cotidianas de la vida rural que aún se conservan aquí con toda su autenticidad.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos. En La Parra se pueden degustar productos típicos extremeños como el jamón ibérico de bellota, elaborado con cerdos que pastan libremente en las dehesas circundantes. Los platos tradicionales incluye el gazpacho extremeño, las migas con tropezones y los guisos de caza menor, especialmente perdiz y conejo, acompañados de los excelentes vinos de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana.
Durante la temporada de montanera, entre octubre y febrero, es posible observar el espectáculo natural de los cerdos ibéricos alimentándose de bellotas en las dehesas, una experiencia única que conecta directamente con las tradiciones ganaderas milenarias de la región.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de La Parra mantiene vivas las tradiciones rurales extremeñas. Las fiestas patronales se celebran a finales de agosto, llenando las calles del pueblo de música, bailes tradicionales y degustaciones gastronómicas que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente de auténtica hermandad rural.
La Semana Santa se vive con especial devoción, con procesiones que recorren las calles principales del pueblo en un ambiente recogido y participativo. Durante estas fechas, las casas se engalanan y se preparan dulces tradicionales como las flores y pestiños.
En octubre, coincidiendo con la época de la aceituna, se organizan jornadas gastronómicas donde se puede conocer de primera mano el proceso tradicional de elaboración del aceite de oliva virgen extra, uno de los productos estrella de la localidad.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Badajoz capital, La Parra se encuentra a unos 65 kilómetros por la A-66 dirección Sevilla, tomando la salida hacia Zafra y continuando por la EX-101. El trayecto dura aproximadamente 50 minutos en vehículo particular.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo a mayo) y el otoño (octubre y noviembre) ofrecen temperaturas más suaves y paisajes especialmente hermosos. El invierno permite disfrutar de la montanera, mientras que el verano, aunque caluroso, tiene el encanto de las noches estrelladas en la dehesa.
Consejos prácticos: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por el pueblo y las rutas naturales. Los productos locales se pueden adquirir directamente de los productores, una experiencia auténtica que permite conocer de primera mano las tradiciones gastronómicas extremeñas.