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sobre Calvos de Randín
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En las tierras altas de A Limia, con montañas ourensanas al fondo, Calvos de Randín se mueve a ritmo lento: parroquias dispersas, caminos entre aldeas y un paisaje de prados, robledales y castañares. Aquí manda la piedra: muros, cierres y casas que aguantan inviernos fríos y veranos más bien suaves. Incluso en días claros, la ropa por capas suele ser buena idea.
Qué ver en Calvos de Randín
- Iglesias y capillas: la iglesia parroquial de Santa María y otros templos de las parroquias ayudan a entender cómo se organiza el municipio: atrios, campas y arquitectura sobria, sin alardes.
- Aldeas y arquitectura tradicional: hórreos, casas de piedra, patios, cierres y, en el entorno, algún molino. Lo mejor es pasear despacio por los núcleos y mirar los detalles.
- Paisaje y vistas abiertas: más que un “mirador” señalado, lo que funciona aquí son los altos del camino y las pistas entre aldeas, con panorámicas hacia A Limia y las sierras cercanas.
Qué hacer
- Caminatas por caminos rurales: pistas y sendas para paseos cortos o vueltas más largas, según el tiempo y las ganas.
- Naturaleza y aves: bosques y zonas de matorral con poca interferencia humana; conviene ir en silencio y con paciencia.
- Producto local: en A Limia se come bien (patata, ternera, caza, matanza). Pregunta por cocina casera y platos de temporada.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales varían según parroquia, sobre todo en verano. En noviembre llega el Magosto, con castañas asadas y vino nuevo.
Errores típicos
- Venir sin plan B: fuera del verano puede haber pocos servicios abiertos.
- Confiarse con el tiempo: aquí cambia rápido; lleva abrigo ligero aunque el día salga despejado.
- Aparcar “donde se pueda”: en aldeas pequeñas, mejor no bloquear entradas a fincas ni pasos estrechos.
Información práctica
Cómo llegar: desde Ourense, por la N-525 hacia Portugal; tras Xinzo de Limia se toma el desvío hacia el interior siguiendo la señalización local.
Consejos: calzado cómodo (piedra y caminos irregulares) y, si quieres caminar, pregunta a vecinos por rutas y accesos.