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sobre Lobios
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En el extremo suroriental de Ourense, ya en la frontera con Portugal, Lobios es un municipio de montaña hecho de aldeas de piedra y pizarra. Con menos de 2.000 vecinos repartidos en mucho territorio, aquí mandan los bosques, los ríos y el termalismo: el agua brota muy caliente y lleva siglos marcando el ritmo del valle.
El gran reclamo es el Parque Natural Baixa Limia–Serra do Xurés, continuidad del Peneda-Gerês portugués. El paisaje alterna sierras de granito, zonas húmedas y cursos de agua, con pistas que se adentran en áreas poco urbanizadas. Con suerte, se ven garraños en libertad y rapaces sobre las crestas; la fauna es esquiva, así que mejor mirar a distancia y con paciencia.
Qué ver
- Río Caldo y entorno de Riocaldo/Portela do Home: paseo agradecido, sin grandes desniveles, con surgencias termales y un ambiente fronterizo muy marcado.
- Arquitectura popular: hórreos, cruceiros y caserío tradicional en varias aldeas; la iglesia parroquial de Santa María conserva elementos antiguos.
- Embalse de Lindoso: buenas panorámicas y esa sensación de estar “entre dos países” a un paso.
Qué hacer
- Senderismo por rutas señalizadas del parque y caminos tradicionales.
- Bici de montaña por pistas forestales (ojo con la meteorología: cambia rápido).
- Baños termales en espacios habilitados o instalaciones de la zona: el agua sale muy caliente, conviene informarse allí y entrar con prudencia.
Mejor época
- Primavera y otoño suelen ser agradecidos para caminar, con luz suave y paisaje más vivo.
- Verano: puede refrescar en altura y aparecer niebla; lleva una capa.
- Tras episodios de lluvia, algunas pistas pueden ponerse pesadas: ajusta el plan sobre la marcha.
Errores típicos
- Ir sin abrigo aunque sea verano: arriba cambia el tiempo en un momento.
- Arrimarse demasiado a los garraños para la foto. Se observan, no se acorralan.
- Confiarlo todo al móvil: en algunas zonas la cobertura flojea. Lleva el mapa descargado o una ruta clara.