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sobre Valadouro
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En A Mariña Central, Valadouro es Galicia interior sin artificios: aldeas dispersas, prados húmedos, bosques de ribera y ese patrimonio pequeño que aparece donde menos te lo esperas. Aquí el plan va más de caminar y mirar que de tachar “lugares”.
Qué ver en Valadouro
Patrimonio y paisaje
- Iglesias, capillas y cementerios: La parroquia y las ermitas marcan el territorio. Si encuentras alguna abierta, entra con calma: a veces hay retablos e imaginería popular que cuentan mucho más que una foto rápida.
- Hórreos y cruceiros: Los verás en encrucijadas y junto a casas. Merece la pena acercarse a pie: desde el coche pasan desapercibidos.
- Caminos entre aldeas: Corredoiras, carballeiras, prados y pequeñas vegas junto a regatos. Si ha llovido, el barro forma parte del paquete: calzado firme y listo.
Qué hacer
- Paseos tranquilos: Rutas cortas enlazando aldeas y paradas sin prisa. Con niebla o luz baja, el paisaje cambia mucho y gana carácter.
- Comer local: Cocina de casa y producto de temporada: huerta, carnes, quesos y repostería tradicional. Pregunta qué hay ese día; suele ser la mejor guía.
Si solo tienes 2 horas
- Da un paseo por el entorno del núcleo principal, sin obsesionarte con el mapa: busca hórreos y cruceiros en los accesos y en las pistas secundarias.
- Acércate a una iglesia o capilla cercana si está abierta; si no, el exterior y el cementerio ya dicen bastante del lugar.
- Remata con una corredoira corta entre dos aldeas. Es la manera más fiel de entender Valadouro.
Información práctica
- Cómo llegar: Por la dispersión de aldeas, lo más cómodo es moverse en coche. Hay carreteras de conexión desde la costa y desde Lugo.
- Alojamiento: Casas rurales y pequeños alojamientos en el entorno. Si coincide con festivos, reserva con margen.