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sobre Alfoz
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En la Mariña lucense, Alfoz es un mosaico de aldeas donde manda la Galicia rural: población dispersa, prados, piedra vieja y ese repertorio de hórreos y cruceiros que aparecen en las encrucijadas cuando menos lo esperas. Aquí conviene bajar una marcha. No hay un “centro monumental” que lo concentre todo: lo interesante está repartido y se descubre a base de paseos cortos, paradas y paciencia. Y como la costa queda a un salto, encaja bien en una ruta por A Mariña sin renunciar al interior.
Qué ver en Alfoz
El patrimonio religioso marca el territorio. La iglesia de Santa María, en el núcleo principal, sirve como punto de partida, y a partir de ahí son las parroquias las que van tejiendo el recorrido con pequeñas iglesias y capillas de arquitectura sencilla.
Los cruceiros jalonan caminos y entradas de aldeas, más como parte del paisaje que como “atracción”. Y merece la pena fijarse en la arquitectura tradicional: hórreos —a menudo de piedra—, casas de labranza con corredores de madera y construcciones ligadas al trabajo del campo. Un paseo por aldeas como Riobarba, Labrada o Gondaise ayuda a leer ese territorio sin necesidad de grandes explicaciones.
En lo natural, lo mejor es la campiña ondulada, los regatos y los bosquetes: terreno agradecido para caminar, sin grandes desniveles.
Qué hacer
Senderismo suave por pistas y caminos rurales que enlazan aldeas, con muros de piedra, fuentes y alguna vista abierta sobre los valles. La gastronomía es la de siempre: producto y cocina casera; en fiestas y reuniones vecinales suelen aparecer empanadas, pulpo y caldo.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos para caminar, con luz suave y temperaturas más llevaderas. En verano, si aprieta el calor, compensa salir a primera o última hora. Con lluvia (habitual en Galicia), algunos caminos pueden ponerse más resbaladizos: calzado adecuado y ruta corta.
Errores típicos
- Ir con prisa: aquí lo mejor está entre un sitio y otro.
- Meter el coche por pistas estrechas “por ahorrar”: mejor dejarlo en un sitio amplio y caminar un tramo.
- Salir a caminar a pleno sol en verano: se disfruta más temprano o al atardecer.