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sobre Trabada
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Trabada es uno de esos municipios del interior de A Mariña Occidental donde la Galicia rural manda. Mucho territorio para poca gente: aldeas dispersas, prados, regatos y manchas de bosque que cambian por completo según la estación. No hay monumentos de manual ni “postales” fáciles; aquí lo sensato es bajar el ritmo, caminar sin prisa y mirar cómo se organiza la vida lejos de la costa.
Qué ver en Trabada
En el núcleo principal, la iglesia parroquial de Santa María de Trabada marca el centro. A partir de ahí, lo más agradecido es enlazar parroquias y aldeas para fijarse en la arquitectura tradicional: casas de piedra, corredores, hórreos/cabazos, cruceiros y pequeñas capillas en cruces de caminos.
El paisaje lo ponen el río Suarón, con tramos tranquilos y vegetación de ribera, y los bosques de robles (carballos) que, con humedad, se cubren de musgo y helechos.
Qué hacer
Funciona bien el paseo rural: caminos locales entre aldeas, pistas forestales y carreteras secundarias con poco tráfico. En otoño, la micología tiene tirón; si no controlas, mejor ir con alguien que sepa y recoger con cabeza.
Para comer, lo habitual es tirar de producto de cercanía cuando se encuentra: ternera, huerta, pan de aldea y quesos.
Si solo tienes 2 horas
- Pásate por Santa María de Trabada y date una vuelta corta por el entorno.
- Haz un pequeño recorrido entre aldeas cercanas (en coche o a pie un tramo) para ver hórreos y casas tradicionales sin prisas.
- Acércate a algún punto tranquilo junto al Suarón para estirar las piernas y escuchar el río.
Mejor época
- Primavera: verde a tope y temperaturas cómodas para caminar.
- Otoño: colores, nieblas y temporada de setas.
- Cuándo evitar: días de lluvia intensa si tu plan es andar por caminos de tierra; se embarran y se disfruta menos.
Información práctica
Cómo llegar: acceso por carretera desde la A-8 enlazando con vías autonómicas y locales; desde la costa, el desvío hacia el interior es corto.
Consejos: servicios turísticos limitados; conviene llevar lo necesario, calzado que aguante humedad y respetar fincas y cierres (muchos caminos pasan junto a propiedades privadas).