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sobre Viveiro
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En la costa norte de Galicia, donde la ría se abre al Cantábrico, Viveiro es una villa marinera de A Mariña lucense que mezcla patrimonio y puerto con vida real: aquí el mar no es un decorado. Con unos 15.500 habitantes y a pocos metros sobre el nivel del mar, conserva un casco histórico de trazado medieval y varias puertas de la antigua muralla. A un paseo —o a un corto trayecto— aparecen playas amplias y arenales más recogidos, según el día y el viento.
Caminar por Viveiro es pasar de calles empedradas y pazos a terrazas y muelles con barcas entrando y saliendo. La ría marca el paisaje: cambia la luz, sube y baja el agua, y el ambiente no es el mismo a media mañana que al atardecer.
Qué ver en Viveiro
El casco histórico concentra buena parte de la visita. De las defensas medievales quedan tres puertas: la Puerta de Carlos V, la Puerta da Vila y la Puerta do Valado. Merece la pena cruzarlas sin prisa y dejarse llevar por las calles del centro.
La iglesia románica de Santa María del Campo (siglo XII) es una parada agradecida, por la portada y el aire sobrio del interior. La iglesia de San Francisco suma un claustro gótico y una historia ligada a las órdenes mendicantes.
En la costa cercana, Covas es la playa más larga y conocida. Area suele tener un ambiente más tranquilo y algo más resguardado. Si te apetece un arenal pequeño, Faro y Abrela quedan encajadas entre verde y roca.
El paseo marítimo une puerto y zona de playa, con vistas abiertas de la ría. El puerto pesquero sigue activo y recuerda de qué vive la zona.
Qué hacer
En los alrededores hay rutas a pie con miradores. La subida hacia el Monte Faro deja panorámicas de costa. Más al interior, la Serra da Xistral cambia de registro: turberas, lagoas y sensación de montaña húmeda.
La cocina marinera se disfruta en el entorno del puerto y del casco viejo: pulpo, navajas, percebes y marisco cuando la mar lo permite, junto a productos de huerta como grelos y patata.
En verano apetece baño; el resto del año, caminar por la orilla y por el paseo. En Covas suele haber condiciones para surf y paddle surf; la ría se presta al kayak.
El mercado tradicional de los jueves es una forma sencilla de ver vida local y volver con quesos, pan, miel o verdura de temporada.
Fiestas y tradiciones
La Semana Santa de Viveiro está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional y toma el casco histórico con procesiones y un ambiente muy recogido.
En julio se celebra la Romería de Naseiro, de las más antiguas de Galicia, a medio camino entre lo religioso y lo popular.
A finales de julio, la Rapa das Bestas de San Lorenzo mantiene la tradición de bajar los caballos del monte para su cuidado y marcaje.
En agosto llegan las fiestas patronales, con verbenas, conciertos y actividades en calles y plazas.
Si solo tienes 2 horas
- Entra al casco histórico por la Puerta de Carlos V y recorre el centro enlazando con la Puerta da Vila y la Puerta do Valado.
- Acércate a Santa María del Campo y, si te encaja, asómate a San Francisco.
- Remata con un paseo por el paseo marítimo para ver la ría y el movimiento del puerto.
Errores típicos
- Intentar aparcar en pleno casco histórico en temporada alta: es fácil dar vueltas de más. Sale mejor dejar el coche en zonas próximas y entrar caminando.
- Ir a las playas sin mirar el viento y el estado del mar: aquí se nota; según el día, Covas cambia mucho.
- Planificar la comida “a ciegas”: pregunta por pescado del día y marisco según lonja y mar.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Lugo, se llega por la A-8 (Autovía del Cantábrico) y la LU-540, en torno a una hora y cuarto en coche. Desde A Coruña, por la AG-64 y la A-8 (aprox. 140 km). Hay autobuses desde las principales ciudades gallegas.
Mejor época: Verano concentra más gente y ambiente de playa. Primavera y otoño suelen ser más llevaderos para caminar por el casco histórico y hacer rutas. Semana Santa cambia por completo el ambiente del centro.