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sobre A Laracha
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En la comarca de Bergantiños, A Laracha vive entre dos paisajes: la cercanía del Atlántico y el pulso tranquilo de las parroquias del interior. Con población repartida entre el núcleo principal y muchas aldeas, aquí se reconoce esa Galicia cotidiana de hórreos, cruceiros y casas de piedra, sin renunciar a los servicios de una villa que ha ido creciendo.
Por situación, funciona bien como base para moverse por Bergantiños y acercarse a la Costa da Morte sin tener que dormir pegado a la costa.
Qué ver en A Laracha
El paseo cultural pasa por el patrimonio religioso. La Iglesia parroquial de Santiago de Torás, de origen medieval con reformas posteriores, es una buena muestra de arquitectura parroquial gallega en un entorno rural sereno.
Compensa asomarse a aldeas y parroquias como Cabovilaño, Coiro, Lemaio y Vilaño para mirar con calma la arquitectura popular: hórreos junto a las casas, cruceiros en cruces de caminos y viviendas tradicionales con galerías.
El Pazo de Souto es de propiedad privada, pero se puede ver desde el exterior como ejemplo de arquitectura señorial. En el municipio hay más pazos y casas grandes que ayudan a entender su pasado.
En lo natural, A Laracha alterna campiña atlántica, pequeños valles y riberas que encajan bien con paseos a pie por caminos rurales.
Qué hacer
Las rutas a pie entre parroquias suelen ser lo más agradecido: pistas rurales, bosquetes (con presencia de eucalipto y también frondosas), fuentes y, de vez en cuando, algún molino en el camino.
En la mesa, el recetario es el de Bergantiños: lacón con grelos, empanada y guisos de cocina casera; al estar cerca del mar, también es habitual encontrar pescado y marisco.
En otoño hay afición a la micología: mejor informarse antes sobre normativa y recoger con respeto.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas de Santiago en torno al 25 de julio marcan el calendario local, con celebraciones religiosas y ambiente de verbena. En verano, muchas parroquias celebran sus fiestas patronales. El Entroido también se vive en las aldeas, con comparsas y disfraces.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar buena luz y paisajes verdes; en verano es fácil combinar la visita con escapadas a la costa. Si cae lluvia intensa, los caminos de tierra y las pistas rurales se disfrutan menos.
Errores típicos
- Quedarse solo en el núcleo urbano: lo más característico suele estar en las aldeas.
- Ir con prisas por carreteras secundarias: hay tramos estrechos y cruces poco evidentes.
- Meterse en caminos rurales con el coche sin asegurarse de que no son accesos a fincas o viviendas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde A Coruña, se llega por la AC-552 (dirección Carballo). También hay conexiones de autobús con la capital provincial.
Consejos: Calzado cómodo para rutas rurales y una capa impermeable en la mochila. Para rutas señalizadas y agenda cultural, lo más fiable es consultar al ayuntamiento.