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sobre Cabana de Bergantiños
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En la comarca de Bergantiños, entre el verde del interior y la cercanía del Atlántico, Cabana de Bergantiños muestra una Galicia cotidiana y tranquila. Con parroquias repartidas, hórreos a la vista y caminos entre muros de piedra, aquí se camina más de lo que se “visita”. Si vienes con calma, el municipio se entiende mejor: iglesias pequeñas, cruceiros, casas tradicionales y ese paisaje húmedo que cambia con la luz.
La ubicación permite combinar paseos por el rural con escapadas hacia la Costa da Morte. No estás en costa abierta a cada paso, pero la tienes cerca para rematar el día entre playas, acantilados y puertos de alrededor.
Qué ver
- Iglesia de Santa María de Cabana: románico rural, sobrio, de los que se aprecian sin prisas.
- Cruceiros y capillas repartidos por las parroquias: aparecen en cruces de caminos y junto a pequeñas plazas.
- Hórreos: parte del paisaje; compensa fijarse en los más antiguos y en cómo se integran en casas y eiras.
- Arquitectura popular: casas con galerías, lavaderos y molinos que todavía marcan el territorio.
- Entorno natural: prados, bosques (con eucalipto y también frondosas) y regatos que acompañan muchas caminatas.
Qué hacer
- Caminar por caminos tradicionales entre aldeas: rutas cortas, sin grandes desniveles, para enlazar parroquias y parar donde apetezca.
- Comer producto local: cocina gallega de siempre; si te acercas a la costa, pescado y marisco según temporada.
- Fotografía: nieblas bajas, claros rápidos y atardeceres cuando el cielo se abre después de la lluvia.
Fiestas y tradiciones
En verano llegan las fiestas patronales de las parroquias, con verbenas y actos religiosos. En otoño, por San Martiño, el magosto se deja notar: castañas, vino nuevo y reunión.
Si solo tienes 2 horas
- Pasa por el entorno de la Iglesia de Santa María de Cabana y mira con calma canecillos y detalles de la piedra.
- Da una vuelta corta por el núcleo que te quede a mano para ver hórreos, cruceiros y casas tradicionales.
- Remata con un tramo de camino rural entre muros y vegetación (si ha llovido, puede estar resbaladizo).
Errores típicos
- Querer “tachar” muchos puntos en poco tiempo: aquí lo mejor suele ser elegir una o dos zonas y caminar.
- Ir sin calzado adecuado: entre humedad y barro, un camino fácil puede complicarse.
- Confiarse con el tiempo: el chubasquero acaba usándose más de lo que parece.
Información práctica
Cómo llegar: Desde A Coruña, el acceso por carretera es sencillo; lo más práctico es moverse en coche para enlazar parroquias y acercarse a la costa.
Mejor época: Primavera y verano dan días largos y más estables. En otoño el paisaje está especialmente bonito, pero la lluvia puede fastidiar paseos. En invierno suele haber humedad y menos horas de luz.