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sobre Betanzos
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Llegas a Betanzos por la N‑VI y el coche te lo indica: salida 541. Mucha gente deja el coche en la avenida da Constitución y sube andando. El casco viejo está arriba. La cuesta es corta pero se nota.
Betanzos suele ser tranquilo. Otra cosa es agosto. Con las fiestas de San Roque el pueblo se llena y aparcar se vuelve pesado. Si vienes esos días, deja el coche fuera del centro y camina.
Lo que nadie te cuenta
Betanzos tiene tres cosas claras. Las iglesias góticas. La tortilla. Y el Pasatiempo. El resto es pasear por un casco histórico pequeño, con calles estrechas y bastante piedra. Se recorre rápido.
El conjunto de iglesias góticas es de los más completos de Galicia. Están cerca unas de otras y se ven sin rodeos.
Santa María do Azogue guarda un calendario agrario tallado en piedra. Es una rareza medieval. Hoy sirve más para mirarlo que para entender cómo trabajaba la gente del campo entonces.
San Francisco impresiona más al entrar. Allí está el sepulcro de Fernán Pérez de Andrade. Un señor poderoso en su época. La estatua lo muestra sobre un oso y un jabalí. Las figuras de los animales tienen más fuerza que muchas esculturas modernas.
La tortilla y otras historias
La tortilla de Betanzos tiene fama. Demasiada, quizá. Es buena. Muy jugosa. Normalmente sin cebolla y con mucho huevo. Si no te gusta la tortilla casi cruda, no es tu sitio.
En la plaza de los Hermanos García Naveira suele haber terrazas donde pedirla. Una ración llena bastante. A menudo compensa compartir.
El resto de lo que se come aquí es lo que esperas en cualquier villa gallega: empanadas, pulpo, quesos de la zona. Nada raro. Bien hecho, sin más misterio.
El Parque del Pasatiempo
El Pasatiempo es lo más raro de Betanzos. Dos hermanos que hicieron fortuna en América volvieron con dinero y decidieron montar un parque lleno de referencias al mundo. Cuevas artificiales, relieves, animales de cemento, pasadizos, escaleras que no llevan a mucho.
No es grande. Se ve en una hora larga. Algunas zonas han pasado años bastante descuidadas y otras se han ido arreglando. Aun así, el sitio sigue teniendo algo extraño que engancha. Lleva agua si hace calor. La sombra es irregular.
Cuándo ir y cuándo no
En invierno el pueblo está muy tranquilo y llueve con frecuencia, como en buena parte de la costa coruñesa. Primavera y principios de otoño suelen ser los meses más agradables para caminar por el casco viejo.
En verano hay más ambiente. Durante la Feira Franca el centro se llena de puestos y gente vestida de época. En las fiestas de San Roque directamente hay multitudes. Si buscas calma, mejor evita esas fechas.
Práctico
El casco histórico se recorre andando sin problema. Muchas calles son peatonales y en poco más de una hora ya te has hecho una idea del lugar.
Las iglesias suelen abrir por la mañana y parte de la tarde, aunque los horarios cambian según el día. Conviene comprobarlo allí mismo.
El Pasatiempo tiene entrada de pago y horario variable según la época del año. No siempre abre todo el día.
Consejo directo
Llega por la mañana. Aparca abajo y sube andando. Mira San Francisco y Santa María sin prisa. Come una tortilla en el centro y después acércate al Pasatiempo.
Con media jornada tienes Betanzos visto. Si te queda tiempo, baja hacia el río Mandeo y camina un rato por la ribera. Luego vuelta al coche y listo. No hace falta más.