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sobre Miño
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A unos 30 km de A Coruña, entre el Atlántico y el río que le da nombre, Miño es una villa costera de la comarca de Betanzos donde el mar sigue marcando el pulso. Aquí mandan los paseos tranquilos, la luz del atardecer y ese punto cotidiano de puerto con gente yendo y viniendo. El casco urbano es compacto y, con algo de tiempo, apetece asomarse también a las parroquias de alrededor.
Qué ver en Miño
La iglesia parroquial de San Xoán de Miño, de origen románico y con reformas posteriores, pone la nota histórica. Asoman también casas indianas, con ese aire de principios del XX que habla de emigración, regreso y ganas de dejar huella.
El Pazo de Gestoso, de propiedad privada, se contempla desde fuera.
En la costa, la playa de Miño es la más extensa y queda resguardada por el río. La playa de Pedrido es más recogida y suele sentirse algo más natural.
Qué hacer
Miño se recorre bien a pie, enlazando tramos entre bosque, río y litoral. Si el mar está tranquilo, se presta a actividades como kayak o paddle surf. Y en la mesa, lo lógico es tirar de cocina marinera, con pescado y marisco según temporada.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el entorno de la playa de Miño y la desembocadura del río, sin prisas.
- Acércate a ver la iglesia de San Xoán y localiza alguna casa indiana en el recorrido.
- Remata con un vistazo rápido a la playa de Pedrido si te cuadra de paso.
Errores típicos
- Ir en pleno verano a las horas centrales y confiar en aparcar “al lado” de la playa: mejor llegar con margen o moverse a pie.
- Quedarse solo en la arena: Miño gana cuando alternas costa + paseo + casco urbano.
- Planearlo como día de sol asegurado: en Galicia el tiempo cambia rápido; lleva una capa extra aunque amanezca despejado.