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sobre Monfero
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Monfero es un municipio rural y muy disperso del interior coruñés, cerca de Betanzos. Aquí mandan el bosque, las carreteras secundarias y un ritmo tranquilo. Entre valles húmedos, aldeas pequeñas y nieblas mañaneras, el gran reclamo es su patrimonio monástico y la cercanía a las Fragas do Eume.
Qué ver en Monfero
El Monasterio de Santa María de Monfero es la visita principal. Fundado en el siglo XII y ligado al Císter, combina etapas románicas, góticas y barrocas. Llaman la atención la fachada barroca y el tamaño del conjunto, con iglesia, claustro y dependencias monásticas.
Repartidas por las parroquias aparecen iglesias rurales con elementos románicos y barrocos: paradas cortas que se disfrutan más sin prisas, fijándote en canecillos, portadas y cementerios.
En lo natural, verás bosques de castaños, robles y eucaliptos, regatos y valles con antiguos molinos (muchos ya en ruina). Un día húmedo le sienta especialmente bien a este paisaje.
Qué hacer
Hay rutas a pie por pistas y senderos que conectan aldeas y zonas de monte; conviene llevar calzado con agarre, porque el barro y las hojas mojadas son habituales.
En temporada, la micología tiene tirón: mejor ir con gente que sepa o sumarse a actividades guiadas si las hubiera por la zona.
La cocina va por lo clásico gallego: caldos, lacón con grelos, ternera, quesos, embutidos y pan de horno.
Si solo tienes 2 horas
- Visita el Monasterio de Santa María de Monfero y date un paseo corto por los caminos del entorno.
- Completa con una iglesia parroquial cercana y un tramo breve de pista entre bosques para llevarte la sensación del lugar.
Errores típicos
- Confiarse con el tiempo: aquí cambia rápido; mete chubasquero aunque amanezca despejado.
- Meterse en pistas estrechas sin pensar en el cruce: aparca sin bloquear accesos a fincas y casas.
- Ir con prisas: Monfero se entiende mejor a ritmo lento, enlazando paradas pequeñas.