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sobre Vilarmaior
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En las Mariñas coruñesas, entre valles suaves y carreteras estrechas que van cosiendo aldeas, está Vilarmaior (unos 1.200 habitantes), en la comarca de Betanzos. Aquí no vienes a “tachar” monumentos: vienes a mirar el rural tal cual, con casas de piedra y patio, hórreos que asoman entre las fincas, cruceiros a la salida de los núcleos y caminos viejos encajados entre muros con musgo.
Qué ver en Vilarmaior
El patrimonio está repartido por parroquias y se entiende mejor a pie. La iglesia de San Salvador de Vilarmaior es una buena parada para tomar el pulso del municipio. El resto está en los detalles del entorno: prados, pequeñas manchas de robledal mezcladas con repoblación, fuentes y corredoiras que conectan aldeas como Vilouchada, Barciela o Ferreira. Si llevas cámara, las escenas salen solas: piedra, verde y vida cotidiana.
Qué hacer
Caminar o pedalear por pistas tranquilas y carreteras secundarias. No hay una red de rutas señalizadas: conviene llevar mapa o GPS, porque en algunos cruces no verás indicaciones. En otoño aparece la afición por las setas; mejor ir con conocimiento y prudencia.
Para comer, manda la cocina de casa (caldos, grelos cuando tocan, carne y huerta). Dentro del municipio la oferta es limitada; alrededor encontrarás más opciones sin grandes desplazamientos.
Si solo tienes 2 horas
- Parada corta en San Salvador y vuelta por caminos cercanos para ir cazando hórreos, cruceiros y arquitectura popular.
- Paseo sin prisa por una aldea (por ejemplo, Vilouchada o Ferreira), fijándote en los muros, los alpendres y los cierres de las fincas.
Errores típicos
- Confiarse con el aparcamiento: evita bloquear entradas a fincas y pasos estrechos.
- Ir sin calzado adecuado: tras lluvia, barro y hierba mojada son habituales.
- Entrar en propiedades por “atajos”: respeta cierres; si abres una cancela, déjala como estaba.
Información práctica
Cómo llegar: desde A Coruña y Betanzos se accede por carreteras comarcales y locales; lo más práctico es ir en coche.
Consejos: una capa ligera aunque sea verano y algo de efectivo (no en todos los sitios aceptan tarjeta).