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sobre Rodeiro
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Rodeiro, en la comarca del Deza, es uno de esos municipios del interior de Pontevedra donde manda el paisaje: colinas suaves, valles agrícolas y aldeas dispersas entre carballeiras y soutos. A unos 650 metros de altitud y con alrededor de 2.600 habitantes, mantiene un ritmo tranquilo y rural. La arquitectura tradicional aparece sin esfuerzo: piedra vista, hórreos, cruceiros y caminos que cosen parroquias.
Qué ver en Rodeiro
La iglesia parroquial de Santa María de Rodeiro mezcla orígenes románicos con reformas posteriores. Si te interesan las iglesias rurales gallegas, se disfruta más yendo sin prisa y fijándote en los detalles.
Compensa dedicar un rato a pasear por alguna aldea y mirar con calma los hórreos, cruceiros y casas de piedra con corredor. A menudo se cita el conjunto etnográfico de Portarredonda como buen ejemplo de disposición tradicional.
En naturaleza, el río Arnego y sus orillas ponen el contrapunto: tramos de bosque, pequeñas pozas y algún salto. Cambia mucho según la estación y las lluvias, así que conviene ajustar expectativas.
Qué hacer
Aquí lo más agradecido es caminar: pistas rurales y senderos entre aldeas, con desniveles moderados y algún tramo más exigente si te acercas a las cotas altas. En otoño hay afición a la micología; infórmate bien y respeta normativa y especies.
En la mesa manda el producto: ternera, castañas, miel y cocina de temporada. Con buenas materias primas, lo sencillo funciona.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de Santa María se celebran en agosto. En verano también hay romerías por las parroquias, y el Entroido conserva presencia en la tradición local.
Errores típicos
- Ir con la idea de “verlo todo” en una mañana: Rodeiro se entiende mejor a base de paseos cortos y paradas.
- Meterse por pistas de tierra tras días de lluvia intensa: hay tramos que se embarran y el paseo se vuelve más incómodo.