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sobre Ares
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A orillas de la ría de Betanzos, Ares es una villa marinera de ritmo calmado y vida cotidiana. Con unos 5.600 habitantes y apenas 10 metros de altitud, tira de playas, paseo marítimo y ese día a día pegado al mar que se nota en el puerto, en la mesa y en las conversaciones.
Aquí no hace falta correr. El casco urbano se recorre bien a pie, y el paseo junto a la ría hace de plaza alargada: familias, gente mayor, quien sale a estirar las piernas y quien se sienta a ver cómo cambian la luz y las barcas.
Qué ver en Ares
El paseo marítimo vertebra la visita: costa, tramos ajardinados, bancos y vistas abiertas a la ría.
La playa de Seselle tiene arena fina y aguas generalmente calmadas; en temporada alta suele contar con servicios como duchas, accesos adaptados y socorrismo.
En el centro, la iglesia parroquial de Santa María de Ares pone el punto patrimonial, con una arquitectura sobria.
El puerto deportivo mezcla embarcaciones de recreo con ambiente marinero, especialmente agradable al caer la tarde.
Para una panorámica, el mirador del Limo abre la ría y deja ver municipios cercanos.
Qué hacer
Ares se presta a paseos costeros enlazando arenales y rincones del litoral. Hacia el interior hay rutas sencillas por zonas boscosas y núcleos donde asoman hórreos y arquitectura tradicional.
La gastronomía va de mar: marisco y pescado (pulpo, percebes, navajas, berberechos), con cocina de base clásica.
Con buena mar, en la ría se practica piragüismo y paddle surf. También hay pesca recreativa desde costa o puerto, siempre respetando normativa y vedas.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de Santa María se celebran en agosto, con verbenas, actividades deportivas y actos religiosos. La Festa do Pulpo suele caer entre finales de julio y principios de agosto. El Carnaval anima febrero con comparsas y planes familiares. En verano, es habitual encontrar programación cultural al aire libre en el paseo.
Errores típicos
- Ir a la playa sin mirar mareas: cambia mucho el espacio útil y la comodidad del baño o el paseo.
- Pretender aparcar a pie de arena en fines de semana de verano: compensa llegar temprano o dejar el coche un poco más lejos y caminar.
- Quedarse solo en el paseo: el mirador del Limo se alcanza en poco y redondea la visita con vistas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde A Coruña, por la AC-566 (aprox. 45 km). Hay conexiones regulares en autobús desde A Coruña y Ferrol.
Consejos útiles: Calzado cómodo para caminar. Si vas a la costa, conviene mirar mareas. El aparcamiento suele ser sencillo salvo en días de playa y fines de semana de verano; mejor llegar temprano si quieres dejar el coche cerca.