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sobre Pontedeume
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A orillas de la ría de Betanzos, donde el Eume se abre paso entre laderas verdes antes de mezclarse con el mar, está Pontedeume. Con unos 8.000 habitantes, conserva pulso de villa marinera con pasado medieval: piedra, soportales, salitre y vida de paseo. El casco urbano, casi a nivel del agua, mira constantemente a la ría; basta asomarse un poco para intuir la cercanía de las fragas.
Qué ver en Pontedeume
El puente medieval es la imagen más reconocible. Se fecha entre los siglos XIV y XV y sigue marcando el paso sobre el Eume. Merece cruzarlo despacio: la perspectiva del casco y de la ría cambia a cada tramo.
En el centro aparecen las Torres de Andrade, restos del antiguo conjunto defensivo ligado a la familia Andrade. La Torre de Andrade y la Torre da Mota ayudan a situar el peso histórico de la villa en la comarca.
La iglesia parroquial de Santiago mezcla gótico tardío y elementos renacentistas. Después, lo mejor es caminar sin prisa: casas con escudos, galerías acristaladas, plazas pequeñas y rincones donde se nota la vida diaria.
A poca distancia está el Parque Natural das Fragas do Eume, con senderos de ribera y sombra constante. Dentro se encuentra el Monasterio de Caaveiro, encajado en el valle.
Qué hacer
Hay rutas de senderismo por el entorno del Eume, desde paseos tranquilos hasta caminatas más largas hacia Caaveiro. En la ría se practica kayak y también pesca deportiva. En el pueblo, un paseo junto al río al final de la tarde redondea bien la visita.
En la mesa manda el producto de ría: mariscos y pescados, y también cocina de interior del valle.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de Santiago (en torno al 25 de julio) animan el pueblo con actos y ambiente. En agosto se celebra la Festa da Filloa. En septiembre, la Romería de San Miguel de Breamo reúne a vecinos y visitantes en un entorno natural cercano.
Si solo tienes 2 horas
- Cruza el puente medieval y vuelve hacia el casco antiguo por las calles más céntricas.
- Asómate a las Torres de Andrade y entra en la iglesia de Santiago.
- Termina con un paseo corto junto a la ría para quedarte con la vista del estuario.
Errores típicos
- Dejar las Fragas do Eume para el final: si vas justo de tiempo, te quedas a medias.
- Querer abarcar casco histórico y fragas en una mañana sin margen: mejor elegir una cosa y completar la otra otro día.
- Ir con calzado poco adecuado: entre piedra, cuestas y senderos, se nota.