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sobre Corcubión
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Corcubión es de esos pueblos marineros de la Costa da Morte que se entienden caminando despacio: callejuelas empedradas, casonas con escudos, galerías mirando a la ría y un puerto que sigue marcando el pulso diario. Con unos 1.600 habitantes y pegado al nivel del mar, mantiene un aire señorial que delata su pasado comercial.
Al atardecer, el paseo junto a la ría tiene ese punto tranquilo de barcas entrando y saliendo y conversación en los bancos, con el monte Pindo recortándose al fondo cuando el día está limpio.
Qué ver en Corcubión
El casco histórico merece una vuelta sin prisas. La Iglesia de San Marcos (siglo XVIII) preside el centro, con fachada barroca y una torre muy reconocible. En las calles cercanas aparecen casonas blasonadas de los siglos XVII y XVIII: piedra, balconadas y galerías que cuentan bastante del pueblo por sí solas.
El paseo marítimo acompaña la ría y el puerto. Muy cerca queda la playa de Quenxe, pequeña y resguardada. Si te apetece ganar altura, el mirador de la Cruz de Corcubión abre una panorámica amplia de la ría y del continuo urbano con Cee.
Qué hacer
Desde aquí se enlaza bien con planes de la comarca: subir al monte Pindo por alguna de sus rutas señalizadas, hacer tramos de senderismo costero por la Costa da Morte o acercarse a arenales abiertos como Sardiñeiro.
En la mesa manda el mar: pescado del día y marisco cuando lo hay, además de guisos y cocina gallega sin florituras.
Fiestas y tradiciones
Se celebra la Fiesta de San Marcos a finales de abril. En agosto destacan las fiestas de verano con la Virgen del Carmen y su procesión marítima. También hay Romería de San Roque y Carnaval.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por el casco histórico y asómate a la Iglesia de San Marcos.
- Baja al puerto y vuelve por el paseo marítimo hasta Quenxe.
- Si vas en coche y hay buena visibilidad, sube al mirador de la Cruz.
Errores típicos
- Quedarse solo en el paseo y no meterse por las calles del casco viejo.
- Ir con prisa: aquí el interés está en detalles (escudos, galerías, rincones).
- En verano, llegar a media tarde sin plan de aparcamiento y perder tiempo dando vueltas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde A Coruña, por la AC-550 y la AC-445 (aprox. 105 km). Desde Santiago de Compostela, por la AC-445 (aprox. 90 km).
Consejos: Calzado cómodo por el empedrado; si vas en verano, conviene reservar alojamiento con margen. Si el cielo está despejado, guarda un rato para los miradores de los alrededores.