Artículo completo
sobre Dumbría
Ocultar artículo Leer artículo completo
Si buscas turismo en Dumbría, empieza por lo práctico. El punto donde acaba casi todo el mundo es la cascada de Ézaro. Y allí el problema es el coche. En julio y agosto el aparcamiento suele llenarse hacia las diez de la mañana. Si llegas tarde, toca dejar el coche más arriba y bajar andando por la carretera.
Llegar a Ézaro: aparca antes de las diez
El Xallas es el único río de Europa que cae directamente al mar. Son unos 40 metros de agua bajando sobre las rocas. Suena más grande de lo que es, pero impresiona cuando baja con fuerza.
La cascada se ve desde unas pasarelas de madera instaladas hace años. El recorrido es corto, alrededor de kilómetro y medio ida y vuelta. Si llueve, resbala. Si hace calor, toca esperar turno para la foto.
Lo sensato es llegar temprano. Sobre las nueve suele haber menos gente y la luz entra mejor en el valle. Más tarde llegan los autobuses.
Olveiroa: un alto en el Camino
Dumbría tiene siete parroquias y mucho territorio monte a través. La mayoría se queda en Ézaro.
Olveiroa está bien para desviarse un rato. El pueblo tiene más hórreos de los que uno espera; caminando despacio salen más de veinte. Algunos llevan allí dos siglos.
Por aquí pasa el Camino hacia Fisterra. Los peregrinos paran, descansan un rato y siguen ruta.
En Olveira hay un puente de piedra del siglo XVII que aguantó guerras y riadas. La iglesia románica está cerrada por obras desde hace años; los oficios se trasladaron a otro edificio del pueblo.
Pedrería antigua sin señales claras
El dolmen de Pedra da Arca está en el monte. Para llegar hay que meterse por una pista forestal y caminar unos minutos. La señalización es mínima; si no vas atento, lo pasas.
La tumba tiene unos cinco mil años: grandes losas formando una cámara cubierta de musgo entre pinos. No suele haber nadie.
Más arriba está la Pedra Cabalgada del Brazal: dos bloques enormes apoyados en equilibrio precario. La subida es corta pero empinada. En días despejados se ve buena parte de la costa; con niebla no ves nada.
Comer: pescado si llega, guiso si no
La cocina aquí es la típica da Costa da Morte. Caldeirada marinera con lo que haya llegado al puerto cercano ese día. También se ven cocidos, caldo gallego o ternera criada aquí mismo. El pulpo a feira sale bastante, aunque no sea zona especialmente famosa por él.
Cuándo venir (y cuándo no)
Mayo suele ser tranquilo. Hay movimiento local por romerías y el tiempo acostumbra a ser estable. En verano cambia todo: Ézaro concentra casi todo el tráfico. Madruga o ven a última hora. Noviembre trae fiestas pequeñas, castañas y vino del país; también muchísima lluvia. Esto es Costa da Morte; aquí eso significa algo real.
Si vienes un día solo: Cascada primera hora, luego Olveiroa o el dolmen, y ya está. No busques playas; la costa aquí son rocas hasta Fisterra o Muxía. Aquí lo que hay es monte, valle y un río cayendo al mar