Artículo completo
sobre Rábade
Ocultar artículo Leer artículo completo
Aparca donde puedas, cerca del centro o bajando hacia el río Ladra. No es complicado. En un par de horas has visto lo que hay.
No busques un casco histórico ni monumentos. Rábade es un pueblo de paso en Terra Chá, no un destino.
Cómo moverse por aquí
Se recorre andando en diez minutos. El terreno es llano y las calles son cortas.
Verás viviendas normales, algunas antiguas y otras más recientes. No está preparado para turistas. Es un sitio donde se vive.
Si te aburres rápido, coge el coche y sal por las carreteras locales hacia alguna aldea.
El núcleo del pueblo
La iglesia de San Miguel es el edificio más visible. Es sencilla, sin mucha decoración. Tiene una plaza tranquila delante.
El Pazo de Bóveda se ve desde la calle. Normalmente está cerrado al público. Sirve para recordar que aquí también hubo casas grandes.
El resto son calles residenciales, algún parque pequeño y poco más.
Ir al río Ladra
El Ladra pasa cerca. El paisaje aquí es llano, de prados y cultivos.
Hay caminos de tierra junto al agua para caminar sin rumbo fijo. No están señalizados, pero es fácil no perderse.
Si ha llovido recientemente, habrá barro. Lleva calzado que no te importe manchar.
Salir a las aldeas de alrededor
Por los alrededores hay aldeas como Vilaestrofe o Támoga. Son grupos pequeños de casas bajas con hórreos altos y fincas separadas por muros.
No hay ruinas ni museos. Lo que ves es Terra Chá: campo abierto, ganado y carreteras comarcales vacías.
Lugo está a unos minutos en coche. Si estás por la zona, tiene más interés histórico y se ve en medio día.
Para terminar
No vengas solo por Rábade. Funciona como parada breve o como punto para empezar a recorrer el campo.
Pasea un rato por el río, cruza el pueblo y luego sal a dar una vuelta por los caminos cercanos. Si te quedas solo en el núcleo urbano, se acaba pronto