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sobre Carnota
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En el extremo occidental de la Costa da Morte, donde el Atlántico golpea los acantilados, aparece Carnota: mar y campo a pocos kilómetros. El paisaje cambia rápido entre aldeas de piedra, fincas pequeñas, monte y una costa que impone respeto. Es un sitio para caminar con calma y mirar lejos, más que para ir tachando lugares.
Qué ver en Carnota
La protagonista es la playa de Carnota, un arenal larguísimo, con dunas y la desembocadura del río Grande. Según el viento y la marea, parece otra playa distinta. Lo mejor es recorrer un tramo a pie para hacerse a la idea de su escala.
Muy cerca está el hórreo de Carnota, de los más largos de Galicia, con más de 30 metros. Es del siglo XVIII, de granito, y se apoya en 22 pares de pies: arquitectura popular en grande, sin decorado.
Completa la visita la iglesia parroquial de Santa Comba de Carnota, de origen medieval y reformada con el tiempo. En las aldeas cercanas se ven capillas y cruceiros que ayudan a entender el paisaje rural.
Qué hacer
El senderismo aquí tiene dos caras: paseos junto a la playa (con atención a dunas y zonas húmedas) y caminos interiores que enlazan aldeas entre muros de piedra, cultivos y eucaliptos. La observación de aves gana interés en épocas de paso, sobre todo en primavera y otoño.
En la mesa mandan los productos del mar y la cocina de casa: pescado, marisco cuando lo hay, empanadas y platos de cuchara. Compensa preguntar por cocina tradicional y género de temporada.
En verano, si te bañas, ojo con corrientes y oleaje: es Atlántico abierto.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por un tramo de la playa de Carnota (si puedes, con marea baja).
- Acércate al hórreo y entra en la iglesia de Santa Comba para cerrar la visita.
Errores típicos
- Meterse en las dunas o cruzar por zonas sensibles: se pisa un ecosistema frágil.
- Confiarse con el baño en días de mar movido: aquí el mar cambia rápido.
- Ir sin una capa ligera: el viento baja la sensación térmica incluso en meses templados.
Información práctica
Cómo llegar: Desde A Coruña, por la AC-550 hacia Muros y después la AC-400. Desde Santiago, ruta similar vía Noia.
Consejos: Calzado cómodo para arena y caminos, y respeto máximo por el entorno litoral.