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sobre Noia
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En la ría de Muros e Noia, donde el Tambre se abre al Atlántico, Noia conserva aire marinero y un casco viejo que se hace a pie, sin prisa. Con unos 14.500 habitantes, es una villa agradecida para una escapada: tamaño humano, vida local y patrimonio a pocos minutos entre sí.
Pasear por el centro histórico ayuda a entender por qué Noia fue un puerto importante en la Edad Media. Hay calles empedradas, soportales y templos góticos integrados en el día a día: gente que va al mercado, niños saliendo del cole, conversaciones en las plazas.
Qué ver en Noia
El casco histórico concentra lo principal. La Iglesia de San Martiño (BIC) es uno de los hitos del gótico gallego (s. XIV), con una fachada muy trabajada y un rosetón que llama la atención. En el interior se conservan lápidas medievales con inscripciones antiguas que recuerdan su pasado comercial.
La Praza do Tapal, con edificios porticados, funciona bien como punto de pausa. Muy cerca, la Iglesia de Santa María A Nova (s. XIV) guarda en el atrio su conocido conjunto de lápidas medievales: más de un centenar de piedras tumbales con símbolos ligados a oficios y al mar.
La Alameda sirve de paseo y mirador sobre la ría. El Museo do Mar ayuda a poner contexto a la relación entre la villa y el océano. Completa la vuelta el puente medieval sobre el río Traba y un paseo por el barrio marinero, entre piedra, galerías y corredores de madera.
Qué hacer
La gastronomía tira fuerte: marisco y pescado de la ría (berberechos, almejas o navajas según temporada), además de pulpo y empanadas.
Para caminar, el Sendero Azul de Testal y Broña recorre la costa con buenas vistas. Las marismas de la ría dan juego para la observación de aves en épocas de paso, y en el agua se practica piragüismo y otras actividades náuticas.
En verano, cuando se celebra, el mercado medieval anima el casco antiguo con artesanía y ambiente histórico.
Fiestas y tradiciones
Las Festas de San Martiño (noviembre) son las patronales, con procesiones y actividad cultural. En agosto se celebra la Festa do Marisqueo, centrada en el producto de la ría. La Semana Santa recorre el casco antiguo con procesiones, y el Carnaval también tiene su hueco en el calendario local.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el casco histórico: Praza do Tapal, soportales y callejeo.
- Entrar en San Martiño y Santa María A Nova para ver las lápidas.
- Terminar en la Alameda para la panorámica de la ría.
Errores típicos
- Quedarse solo con las dos iglesias: el barrio marinero y la Alameda completan la historia de la villa.
- Ir con prisas: el casco viejo se disfruta mejor caminando despacio y mirando hacia arriba (soportales, galerías, detalles).
- No mirar la previsión: en la ría el tiempo cambia rápido y el paseo gana mucho con luz y marea tranquila.
Información práctica
Cómo llegar: Desde A Coruña, por AP-9 y AC-550 (aprox. 1 hora). Desde Santiago de Compostela, por AC-305 (aprox. 40 minutos). Hay autobuses regulares desde ambas ciudades.
Mejor época: Primavera y verano dan más vida en la ría y permiten disfrutar mejor de los paseos costeros. Septiembre y octubre suelen ser más tranquilos, con temperaturas agradables y menos gente.