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sobre Tui
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A orillas del Miño y haciendo frontera con Portugal, Tui es una de las villas históricas más potentes del sur de Galicia. Antigua sede episcopal, conserva un patrimonio monumental que te lleva a la Edad Media, cuando peregrinos y comerciantes cruzaban el río camino de Santiago. El casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, sube por una colina coronada por la catedral; desde arriba se entiende el valle y la cercanía de Valença, al otro lado.
Tui no se queda en la postal de piedra. Aquí también hay paseo fluvial, gastronomía de frontera y un ambiente marcado por el ir y venir entre dos países. Lo mejor es caminar sin mapa, dejándote llevar por las calles empedradas y los miradores que se abren entre las casas.
Qué ver en Tui
La Catedral de Santa María de Tui (siglo XII) es el gran hito. Es un templo fortificado donde conviven románico y gótico, con el pórtico del Paraíso y un claustro gótico muy apreciado. Con la entrada se accede también al Museo Diocesano, con piezas de arte sacro.
El casco histórico pide tiempo: Plaza de San Fernando, Convento de las Clarisas, Iglesia de San Bartolomé y tramos de muralla. En calles como la Rúa Augusto González Besada o la Rúa Colón aparecen casas señoriales con escudos y balcones de hierro.
El Puente Internacional de Tui (Puente de Tripes) es una estructura metálica de 1884 que une España y Portugal. Cruzarlo a pie deja buenas vistas del Miño, sobre todo al final del día.
Junto al río, el Paseo Fluvial del Miño acompaña la orilla durante varios kilómetros. La Illa de Caldelas, accesible a pie, funciona bien como pausa para sentarse y bajar revoluciones.
Qué hacer
Tui es etapa del Camino Portugués. Aunque no seas peregrino, recorrer un tramo cercano ayuda a entender por qué esta zona ha sido paso natural durante siglos.
Cruzar a Valença es fácil: en pocos minutos estás en su fortaleza amurallada. En Tui, el comercio tradicional y el mercado semanal completan el plan sin necesidad de grandes desplazamientos.
Si te apetece caminar, una opción próxima es la Ruta das Gándaras de Budiño, por un entorno de gran interés ecológico. También puedes acercarte a viñedos de la D.O. Rías Baixas, donde algunas bodegas hacen visitas y catas.
En mesa, aquí mandan los productos del río y del entorno: lamprea en temporada (enero-abril), angula, marisco de las Rías Baixas, lacón con grelos y dulces conventuales. Las rosquillas de Tui siguen siendo un clásico.
Fiestas y tradiciones
La celebración más señalada es la Romaxe de San Telmo, en torno a Semana Santa (marzo o abril). La villa también se mueve con las fiestas parroquiales del verano, con verbenas y ambiente en las calles. La cercanía con Portugal se nota en el calendario y en el tono fronterizo de muchas jornadas.
Si solo tienes 2 horas
- Sube a la catedral y date una vuelta por el entorno del casco viejo.
- Baja hacia el Puente Internacional y crúzalo unos minutos: el perfil de Tui desde el río merece la parada.
- Remata con un tramo corto del Paseo Fluvial del Miño si te encaja.
Errores típicos
- Subestimar las cuestas del casco histórico: calzado cómodo y algo de margen de tiempo ayudan.
- Quedarse solo en la catedral: el paseo entre plazas, conventos y tramos de muralla es parte del viaje.
- Cruzar a Portugal sin documentación: aunque sea un salto rápido, lleva DNI o pasaporte.
- Ir con prisas en hora punta si llegas en coche: mejor aparcar con calma y entrar a pie al casco antiguo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Pontevedra, Tui está a unos 45 km por la A-55/AP-9 (35-40 min en coche). Desde Vigo, unos 30 km. Hay autobuses con conexiones regulares.
Mejor época: Primavera y otoño son las estaciones más cómodas para caminar. En verano hay más ambiente y calor. En invierno, la temporada de lamprea marca el ritmo gastronómico.
Consejos: Para verla con calma, cuenta con medio día; si duermes, se agradece el casco histórico al caer la tarde.