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sobre Bueu
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Si vienes a hacer turismo en Bueu, lo primero es el coche. En verano el centro se llena rápido y la zona del puerto se atasca. Aparca arriba, cerca de la avenida de Compostela o por la zona de la plaza de abastos, y baja andando. Son diez minutos de cuesta y te ahorras dar vueltas.
Los mejillones de batea saben a mar y a madera. Salen de las cuerdas que cuelgan bajo las plataformas de la ría y aquí se comen sin mucha ceremonia: al vapor, limón si quieres y pan de millo al lado. Bueu ronda los 12.000 habitantes, vive mirando a la ría y tiene lo justo para pasar el día: puerto, algunas playas y el cabo Udra.
Cómo llegar y dónde aparcar
Desde Pontevedra se llega en coche en poco rato por la carretera que recorre O Morrazo. El problema no es entrar, es dejar el coche.
El centro tiene calles estrechas y en temporada alta la parte baja se bloquea. Si ves hueco arriba, cógelo. Bajar andando suele ser más rápido que buscar aparcamiento junto al puerto.
Desde aquí también salen barcos hacia la isla de Ons en temporada. Conviene mirar horarios con antelación porque cambian según la época del año y el tiempo.
Lo que hay que ver (y lo que no)
La iglesia de San Martiño es del siglo XIX y parece eso: una iglesia decimonónica, correcta sin más. La de Santa María de Cela es bastante más antigua y se nota en la piedra y en el entorno rural que la rodea.
Por el municipio hay muchos cruceiros repartidos entre parroquias. Si te interesa el tema, verás varios simplemente caminando por los caminos del interior.
El pazo do Casal se reconoce por el escudo en la fachada y una verja ya bastante castigada por el salitre. Y el yacimiento romano de Pescadoira son restos de antiguas salazones junto al mar; se entienden mejor con algo de contexto que viéndolos rápido desde el paseo.
Si hay que elegir un sitio claro, es el cabo Udra. Desde el aparcamiento de Abelleira sale un sendero que recorre la punta del cabo. Ida y vuelta rondan varios kilómetros, siempre cerca del mar. Pasas por antiguas posiciones militares y miradores naturales sobre la ría de Aldán. Con niebla no ves gran cosa; con cielo limpio, la vista se abre bastante.
Playas y marea
En el propio núcleo de Bueu hay varias playas pequeñas: arena tirando a gruesa y agua fría incluso en verano. A media mañana de agosto ya están bastante llenas.
Si buscas más espacio, mucha gente se mueve hacia Lapamán, al otro lado de la ría. La playa es larga y abierta, aunque en pleno verano también tiene bastante público.
Otra opción es cruzar a Ons cuando hay barcos. La playa de Melide es la más amplia de la isla. Antes de ir, revisa bien los horarios de vuelta porque no siempre hay muchas salidas al final del día.
Qué se come aquí
Bueu sigue siendo puerto. Lo normal en muchas casas y mesones es la caldeirada de pescado: patata, caldo con pimentón y el pescado del día.
La empanada cambia según lo que haya en la ría. La de berberechos suele aparecer cuando el producto está bueno; si la ves en barra, pregunta si es reciente.
El pulpo y los mejillones aparecen en casi todas las cartas. Los mejillones, si son de la ría y están en temporada, no necesitan mucho más que una olla y vapor.
Cuándo ir y cuándo no
Julio y agosto concentran casi todo el movimiento. Más gente, más coches y más ruido en el puerto.
Septiembre suele ser tranquilo y el tiempo todavía acompaña bastantes días. El agua de la ría está algo menos fría que a principios de verano.
En invierno el pueblo funciona a otro ritmo. Llueve bastante y el paseo marítimo queda casi para los vecinos.
Consejo directo
Bueu es un puerto activo, no un decorado. Hay barcos trabajando, olor a algas cuando baja la marea y barrios normales alrededor del centro.
Si vienes, hazlo simple: paseo por el puerto, algo de playa si el día acompaña y una caminata por cabo Udra. Con eso ya te haces una idea del sitio. No hace falta mucho más.