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sobre Bueu
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En la península do Morrazo, Bueu se asoma a la ría de Pontevedra con aire de villa marinera. Aquí el puerto no es decorado: marca el ritmo del día. Se ve en las redes en tierra, en los barcos entrando y saliendo y en ese olor a salitre que se queda pegado en las calles próximas al mar. La costa manda, con calas pequeñas, playas abiertas y paseos que se hacen bien a pie.
Qué ver en Bueu
El puerto de Bueu es el centro de todo. Si coincides con la vuelta de los barcos, hay más movimiento en los muelles y en los alrededores. Cerca, el Mercado de Abastos concentra el pulso diario del pescado y el marisco de la ría.
Para playa, la Praia de Portocelo suele ser una apuesta segura: recogida y con aguas normalmente tranquilas. Agrelo y Beluso funcionan bien si te apetece cambiar de arenal o buscar otro ambiente según la hora.
En cuanto a vistas, el mirador de la Virgen del Carmen da una panorámica clara del casco urbano y la línea de costa. El de Pedra da Calandra, más alto, abre el campo de visión hacia el Morrazo y, si el día acompaña, hasta las islas.
La Iglesia de San Martiño de Bueu, muy reformada, sigue siendo un punto de referencia en la vida del pueblo.
Qué hacer
El senderismo costero tiene protagonismo, con tramos de la Ruta del Padre Sarmiento y el camino hacia Cabo Udra, donde el paisaje se vuelve más abierto y atlántico.
En el agua, la ría se presta a actividades como kayak o paddle surf (hay alquileres y cursos en temporada). En tierra, las rutas en bicicleta conectan bien con otros puntos del Morrazo.
En la mesa manda la cocina marinera: sardinas, chocos, navajas, berberechos y mejillón. Suelen funcionar los platos de cuchara marinera y las empanadas de producto local.
Fiestas y tradiciones
Las Festas do Carme (mediados de julio) giran en torno a la procesión marítima, con embarcaciones engalanadas y mucha participación vecinal.
En agosto, la Festa da Sardiña pone el foco en la sardina asada y el ambiente de calle.
En noviembre, San Martiño trae el magosto y el tono más recogido del otoño.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el puerto y el entorno del Mercado de Abastos.
- Subida al Mirador de la Virgen del Carmen si el día está despejado.
- Paseo corto por Portocelo para cerrar junto al mar.
Errores típicos
- Empeñarse en aparcar en el centro en verano y perder media hora dando vueltas: suele compensar dejar el coche algo más lejos y entrar caminando.
- Subir a los miradores con bruma cerrada: la ría se queda “plana”; mejor reservar esas vistas para jornadas claras.
- Quedarse solo en la playa más conocida: cambiar de arenal según la hora se nota mucho.