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sobre Moaña
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A orillas de la Ría de Vigo, frente a la ciudad olívica y con las Cíes al fondo, Moaña es de esos sitios que muchos atraviesan camino de otras paradas y luego se quedan con la sensación de haber pasado de largo. Villa marinera de casi 20.000 habitantes, conserva una Galicia costera muy de diario: bateas en el horizonte, olor a salitre y parras trepando por fachadas claras.
Moaña vive pegada al agua. El día se mide en el puerto, en el ritmo de la ría y en las mesas donde manda el producto del mar. Al caer la tarde, las luces de Vigo al otro lado le dan a la ría ese aire de postal que aquí es rutina.
Qué ver en Moaña
El Pazo de Quintela (siglo XVIII) deja ver el pasado señorial de la zona. Es de propiedad privada, pero se aprecia bien desde el exterior: la solana, los volúmenes y el entorno.
La Iglesia Parroquial de San Martiño, de traza barroca, preside el centro. Por dentro conserva retablos de interés y, más allá del arte, marca el pulso de la vida local.
El paseo marítimo suma varios kilómetros y enlaza tramos de costa y pequeñas zonas de baño. Es una forma cómoda de entender Moaña a pie, con la ría siempre al lado.
En cuanto a arena y agua, A Xunqueira y Con da Becha son de las más frecuentadas, aunque también hay calas más discretas si te apetece apartarte un poco.
Para vistas abiertas, el mirador de A Faisaneira funciona especialmente bien al atardecer.
Qué hacer
Hay rutas a pie por la costa siguiendo caminos antiguos entre parroquias, con cruceiros, hórreos y tramos de sombra.
También se organizan salidas en barco por la ría, con navegación junto a bateas y, según el día, avistamiento de fauna marina. En temporada puede haber conexiones hacia las Islas Cíes desde Moaña.
La gastronomía es de puerto: mejillón, navaja, berberecho, pulpo y pescado de la ría, con blancos de Rías Baixas como compañía natural.
El mercadillo semanal sirve para tomarle el pulso al día a día, y la bici encaja bien si quieres enlazar rutas hacia Cangas o Bueu.
Fiestas y tradiciones
A comienzos de octubre se celebra la Festa do Marisco, cita gastronómica con ambiente popular. En noviembre llegan las fiestas de San Martiño, y en verano cada parroquia suma romerías y verbenas. La Semana Santa también tiene presencia, con celebraciones que miran al mar.
Información práctica
Cómo llegar: desde Pontevedra se accede por la PO-315. Vigo queda cerca y, además del autobús interurbano, el barco de pasajeros desde Vigo es una forma agradable de cruzar la ría.
Mejor época
Moaña se disfruta con buen tiempo, cuando apetece caminar el paseo y alargar sobremesas mirando a la ría. En verano y fines de semana suele haber más movimiento en playas y aparcamientos; si buscas calma, compensa venir entre semana o madrugar. En días de temporal el paisaje tiene fuerza, pero conviene contar con planes más cortos y resguardados.
Errores típicos
- Confiarlo todo al coche: en fines de semana y verano, el aparcamiento cerca del mar se complica; sale a cuenta caminar un poco más.
- Bajar a la playa en plena hora fuerte: si quieres tranquilidad, los extremos del día suelen ser más agradecidos.
- Quedarse solo en el paseo: lo interesante aparece cuando te metes una calle hacia dentro y ves la Moaña cotidiana.