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sobre Ribadavia
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En la comarca de O Ribeiro, donde el Avia se junta con el Miño, Ribadavia guarda uno de los cascos históricos más agradecidos de recorrer en Galicia. Con unos 5.000 habitantes, la villa mezcla piedra, viñedo y memoria: aquí se entiende rápido por qué el Ribeiro tiene nombre propio desde hace siglos. El trazado medieval se conserva muy bien y la antigua judería añade otra lectura del lugar.
Ribadavia se asienta en un valle suave (unos 100 metros de altitud) ligado a la vid desde época romana. El ambiente es de villa tranquila: calles empedradas, plazas con soportales y ese ir y venir discreto de bodegas y tabernas que forma parte del día a día.
Qué ver en Ribadavia
El Castillo de los Sarmiento corona el pueblo. Está en ruinas, pero la subida compensa por las vistas sobre el valle y el entramado del casco viejo.
El casco histórico se saborea a pie. La Praza Maior actúa como centro natural: soportales de piedra, casas con escudos y fachadas que hablan de épocas más prósperas.
La judería medieval mantiene el trazado de callejuelas estrechas. No queda la sinagoga, pero sí el carácter del barrio. El Centro de Información Xudía de Galicia ayuda a poner contexto (conviene comprobar si está abierto).
En patrimonio religioso, la Iglesia de Santiago (románico de transición al gótico) y el Convento de Santo Domingo (siglo XIV) merecen una parada sin prisa.
Qué hacer
A Ribadavia se viene también por vino: varias bodegas de la D.O. Ribeiro organizan visitas y catas (mejor con cita previa). Para bajar pulsaciones, el paseo fluvial del Avia y los caminos entre viñedos dan juego para un paseo corto.
En mesa, lo habitual: productos de la huerta, pulpo, empanada y postres tradicionales, con Ribeiro en la copa.
Fiestas y tradiciones
La Festa da Historia (finales de agosto o principios de septiembre) llena las calles de mercado y recreaciones. La Fiesta del Vino del Ribeiro (primer fin de semana de mayo) gira en torno a degustaciones y cultura del vino. Las patronales de San Ginés (a finales de agosto) traen verbenas y actos religiosos.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el casco histórico desde la Praza Maior.
- Paseo por la judería y visita al centro de interpretación si está abierto.
- Subida al Castillo de los Sarmiento para rematar con panorámica.
Errores típicos
- Ir en coche hasta el centro histórico: mejor dejarlo fuera y entrar caminando; el empedrado y las calles estrechas no perdonan.
- Subir al castillo a mediodía en días de calor: hay poca sombra; agradece llevar agua.
- Contar con una visita a bodega sin reservar: en temporada alta se llenan.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Ourense, unos 28 km por la N-120 hacia Vigo (aprox. 25 min en coche). También hay autobús.
Mejor época: Primavera y otoño suelen dar la Ribadavia más amable. En vendimia (septiembre-octubre) el valle está especialmente activo. Si vas en Festa da Historia, cuenta con más gente y reserva alojamiento con antelación.
Consejos: Calzado cómodo para el empedrado. La villa se recorre bien en medio día, pero una jornada permite alternar casco histórico, río y una visita a bodega sin correr.