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sobre A Illa de Arousa
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Un puente de casi dos kilómetros cruza la ría de Arousa y te deja en A Illa: un municipio pequeño (unos 5.000 habitantes) con vida marinera real. Bateas en el horizonte, olor a sal y un ritmo tranquilo que se nota nada más llegar. La isla es bastante llana, así que se recorre bien a pie o en bici, enlazando playas, puertos y caminos pegados al agua.
Qué ver en A Illa de Arousa
El Parque Natural de Carreirón, en el norte, concentra buena parte del atractivo. Hay pasarelas de madera entre pinos y eucaliptos que te llevan a calas y a puntos de observación sobre la ría; es un paseo fácil, agradecido y con sensación de estar “al borde” del agua.
En la parte de playas, la Area da Secada queda junto al acceso por el puente y suele ser la opción más cómoda. Si prefieres algo más calmado, mira hacia O Cabodeiro o Camaxe. Y si te apetece caminar un poco, las calas del propio parque suelen tener un punto más natural.
Acércate al puerto pesquero para ver el movimiento diario de la isla y pasa por la iglesia parroquial de San Julián, sencilla y muy local. El Mirador de Con do Forno abre una panorámica amplia de la ría y las bateas.
Qué hacer
Carreirón se presta al senderismo y a una vuelta a la isla en bicicleta. En la ría suelen salir planes de kayak o paddle surf, y también hay salidas en barco para entender cómo funcionan las bateas mejilloneras.
En la mesa manda el mar: mejillón, almeja, berberecho, pescado de ría y un albariño de la zona (DO Rías Baixas).
Si solo tienes 2 horas
- Paseo corto por el Parque Natural de Carreirón y alguna cala cercana.
- Vuelta por el puerto pesquero y, si te encaja, subida al Mirador de Con do Forno.
Errores típicos
- Ir a Carreirón a pleno sol en verano sin agua ni gorra: el paseo es sencillo, pero el calor y el reflejo de la ría se notan.
- Quedarse solo en la playa más cercana al puente: merece la pena dar una vuelta y buscar una cala más tranquila según el viento.